domingo, 20 de diciembre de 2009

Este es uno de los mejores acontecimientos. (salvo que alguien no lo considere así, lo cual no importa realmente porque lo que afirmo lo afirmo desde mi vivir y cada quien califica sus acontecimientos como cree o puede o quiere o le conviene)
En la vida hay muchos así. A veces, simplemente pasa la felicidad y algún perfume breve de su cabello nos roza y nos hace pensar: ¡oh, la felicidad! como si la hubiéramos apresado y nos perteneciera. (Suele presentarse en el umbral de alguna puerta, antes de entrar a un cuarto, o salir de casa, cruzar una calle, abrir la ventana)

Esto que digo que a veces pasa es muy grato (casi efímero y uno debe grabarlo en donde se pueda, nunca perderlo de vista) y pudiera titularse:

Algunos queridos amigos

Hacen que lo en una canción se dice: "A veces llegan cartas con sabor a gloria llenas de esperanza (...) Son cartas que te hablan de que en la distancia / el cariño creced // A veces llegan cartas que te dan la vida que te dan la calma" resulte muy creíble

Estaba sentada cerca de la ventana, antes de mediodía, comía tejocotes de los chiquitos, muy rojos, cosiendo una cola de diablo para Mar, luego de haber hecho los cuernos con una diadema y fomi. Afuera suena un silbato. Es ¡el cartero!, el Happy ladra como perro loco que no puede ver al cartero. El cartero se recarga en el cerco a esperar que alguien salga (ni voltea a ver los ladridos), Mariana sale corriendo, veo cómo recoge algunos sobres e instruciones. Regresa y dice mami, tienes que firmar. Firmo

Los amigos que me han hecho llegar libros. Oh, qué decir de ellos, qué decir, que de verdad lo diga, si son ese cabello que nos roza, el perfume que de pronto llega a la neurona, el sabor del recuerdo en la papila más entrañable de la lengua, son eso que a veces se llama felicidad con su estar presentes desde lejos

Omar que desde Chiapas

Pina, cuántos años, cuántos sobres

Roberto, el castillo, de Tijuana, con sus cuervos

Manuel, de Hermosillo y en Hermosillo
Emma Rueda
César que tiene, dice, en un cajón, en Zacatecas una carta para mí y libros y revistas

Fco. Javier que me ofrece enviar de España un libro que me gustará, dice

algunos amigos mandan cartas, libros, revistas...

El sello del sobre dice que se depositó en Buenos Aires el 9 de diciembre, el 12 ya estaba en D. F.

Llegó a Cananea el viernes 18, qué maravilla, mucho más que todo lo que a veces proporciona esta virtualidad... un libro, oler la tinta, acariciar el papel, disfrutar el color naranja de la portada, la textura de En la orilla, de Máximo Ballester**, qué rico, un libro nuevecito, para mí, para mis ojos, mis manos, mi corazón... Gracias, muchas gracias

**(el año pasado, justo hace un año, llegó su libro Musas extraviadas, qué bello)







jueves, 10 de diciembre de 2009

Souvenir
A solas en mi cuarto
busco en la oscuridad
un eco de tu nombre
estoy de pie desnudo
camino y siento esto
adentrarme desnudo en una sombra
acogedora y ávida y a eso
yo lo he llamado siempre con tu nombre
Tomás Segovia


Frente a mí, a unos 70 cm está:
  • la persiana
  • la ventana
  • unos tres metros de pasillo
  • otra pared con ventana
  • persiana
  • cinco metros de aula vacía
  • pared
  • persiana
  • vidrio
  • unos veinte metros más allá, cerco
  • treinta o cuarenta metros más, cerro con vía
  • atrás, cerro pelón
  • el cielo, la cebolla azul
  • el universo (no es negro, ni gris, es ¡beige!)
  • ya nada
  • todo
Esto es el espacio, no está , nos rodea, lo hacemos a donde nos movemos. Aquí, allá, enfrente, atrás, arriba, abajo, en niguna parte. Lo mismo.

Y el viento:

cortinas moviéndose

paredes frías e invisibles

espinas flotadoras

ruido volador

sonido papalote

rehilete canto

Creo que la idea del poema se parece a esto: Tango blandengue

jueves, 26 de noviembre de 2009

Cine oriental

uno puede ir por el mundo, jaja, o por el pedacito de mundo donde le tocó vivir (dice Cristina Pacheco) creyéndose inmune a lo que los demás piensen. De uno, claro.

Y así (por ejemplo), un tipo, con quien nunca he intercambiado palabra alguna, de no tan peores bigotes pero fuera por completo de cualquier expectativa que yo pudiera tener al respecto, me detiene en la calle y dice que como estoy sola me invita a vivir con él, me anuncia todo lo que cree saber de mí y casi me espanto al oir los planes que para nuestra vida en común ha maquinado, pero decido que puedo tener concha que me cubra, que haga resbalar todos esos espantajos ideáticos, ideosos, ideales, idealistas, idiomáticos... y le digo que no, gracias.

y una mujer desconocida se cree con el derecho de preguntarle, casi reclamarle a una por qué se cortó "su cabello, tan bonito" y balbucea respuestas uno como si no supiera el porqué (¡habráse visto!)

y así, la gente que ve cómo una camina, va y viene, hace y deshace, puede porque cree que debe, conjeturar (conjeturear, fabular) y cree que si uno camina en soledad es porque no tiene con quien caminar (que puede ser cierto y también puede no serlo) que si uno se viste como se viste es porque es lesbiana (¡hágame el cabrón favor con tal deducción!) como si el respirar le diera a cualquiera el derecho opinar en cuanto a preferencias ajenas, sexuales o no... gente que deduce el signo zodiacal por la manera cómo uno va sorteando los charcos o metiendose en ellos


La gente cree que una es muy seria, que es muy sangrona, que está loca, que está sorda, maniática, frenética, pasiva, peligrosa, solemne, que es poeta (¡jajaja! no falta quien lo piense)


Llega el momento en que todo esto, uff, cuánto fardo, ouch, qué lastre, huy, anclas, garras, ventosas, telarañas, pegamento, cómo se las quita uno de encima

no basta, como pareciera, ser inmune o ilusionarse con serlo. Ni decir con convicción me vale madres aunque nos valga (porque la verdad qué importa lo que todos piensen y digan y supongan)

Pero

el asunto es que la mala vibra es pelusilla, estorbo, musarañas, y no hay lobo capaz de soplar con tal prestancia y raudo que pueda echar la puerta abajo

y uno anda por este pedazo de mundo como en aquella película de terror tal vez japonesa donde un fantasma vengativo habita sobre los hombros del asustado galán

hagan de cuenta
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sábado, 21 de noviembre de 2009

.Versiones de la conjetura
Si yo fuera mujer, Patxi Andión

Si yo fuera mujer / Tendría que empezar / Por abrir del todo / El telón del fondo del mito virginal / Y del hombre macho. // Si yo fuera mujer / Podría publicar / Miles de razones / Del secreto de Don Juan / Las carcajadas nos harían llorar. // Si yo fuera mujer / A mi no me tocaba / Un tonto con coche / Música de fondo / Y pose de John Wayne / Me daría el gusto de violarle a él. // Y así nada igual / Muerte al violador / Premio a la infidelidad / Desearía tomar eso / Que ellos llaman nuestra libertad. // Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer / Yo me tendría que querer. // Si yo fuera mujer / No me casaría / Nada de sostén / Nada de pastillas / Que las tome él / Y ahora que lo sabes / Ahora tomame. // Y así nada de igualdad ... // Si yo fuera mujer / Tendría que empezar / Por abrir del todo / El telón del fondo / Del mito virginal / Y del hombre macho. // Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer

Femenina, Mario de Sá-Carneiro

Yo quisiera ser mujer para poderme extender
al lado de mis amigos, en las banquitas de los cafés.
Yo quisiera ser mujer para poderme poner
polvo de arroz en la cara, delante de todos, en los cafés.
Yo quisiera ser mujer para no tener que pensar en la vida
y conocer muchos viejos a quienes pedirles dinero.
Yo quisiera ser mujer para pasar el día entero
hablando de modas y chismes muy entretenida.
Yo quisiera ser mujer para tocarme los senos
y aguzarlos al espejo, antes de irme a acostar.
Yo quisiera ser mujer para que se me vieran bien estos enredos
que en un hombre, francamente, no se pueden disculpar.
Yo quisiera ser mujer para tener muchos amantes
y engañarlos a todos, igualmente al predilecto.
Cómo me gustaría engañar a mi amante rubio, el más esbelto,
con un muchacho gordo y feo de modos extravagantes.
Yo quisiera ser mujer para a quien me mirara excitar.
Yo quisiera ser mujer para poderme negar. **

Ella se lamenta , Raúl Gómez Jattín

Me hubiera gustado ser varón
para poseerte
Para darnos trompadas en señal de ternura
y de fidelidad
Para ponerme las botas de capataz
y cabalgarte desnudo
Para amenazarle con un revólver
Pero yo
Una mujer
Una simple mujer
¿Qué puede hacer de memorable
en la prosecución de un amor?

**Traducción del portugués: Mario Bojórquez. Tomado de la Revista Biblioteca de México # 105
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jueves, 19 de noviembre de 2009

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Perdidosa

Inopinadamente (qué palabra) intercaló en su charla insustancial, (digan si no, hablando como estaba del color del cielo y de la necesidad de cambiar de posición la vida), lo siguiente:

- Creo que de verdad soy una perdida –mirándose las uñas pintadas de un muy tenue rosa, uñas verdaderas, acoto

- ¿Por? –decidí no abundar en la interrogante: ¿porquédicesesoquiéntelodijocómoseteocurre,etcétera; ella quería hablar… hablaría

- Cuando Fulano y yo nos separamos, tú sabes que yo sufrí, te consta –me consta, en efecto- y luego él quiso volver y yo no quise, porque ya para qué, dijo que no quería perderme. No regresé, entonces me perdió ¿qué soy?

- mmm, pues…

- Y con Zutano ¿lo recuerdas? Pasó igual, él me perdió… por cabrón, si bastante tiempo extra le regalé –temí que siguiera su diatriba contra Zutrano, muy merecida pero también bastante dicha

- Pero no es ese el verbo, no así (trató de aflorar la función correctora de diálogos)

- No importa, a Mengano le dije orita vuelvo... y es que pensé que volvería pero yo cómo iba a saber… y entonces, pues, no volví. Él de seguro aún dice que me perdió, pobrecito
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– No sé qué decir. A ella no le importa que no sepa que decir, aun si supiera no me dejaría. Necesita cerrar su discurso:

- Como sea, yo estoy muy bien, así, de perdida ¿ y tú?


Creo que ese es un discurrir lógico y pensé en mi Fulano, Mengano, Zutano y hasta en Perengano, caramba, no puedo evitar sentirme un tanto extraviada, todos me perdieron, literal o metafóricamente… ¿o no?
*********

A manera de EPÍLOGO (o pilón)
PERDIDA(Chucho Navarro) Javier Solis (Mexico)
Perdida te ha llamado la gente /sin saber que has sufrido /con desesperación //Vencida quedaste tú en la vida / por no tener cariño /que te diera ilusión // Perdida porque al fango rodaste /después que destrozaron /tu virtud y tu amor // No importa que te llamen perdida /yo le daré a tu vida /que destrozó el engaño /la verdad de mi amor // Perdida porque al fango rodaste /después que destrozaron /tu virtud y tu amor // No importa que te llamen perdida /yo le daré a tu vida /que destrozó el engaño /la verdad de mi amor...
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(Tan,Tan... y nada qué ver en verdad, pero no podía dejarla pasar, no podía perderla) Y éste, también:


De Epigramas, Ernesto Cardenal

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.
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Cada quien su versión, perversión, diversión, subversión. Así es.
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domingo, 15 de noviembre de 2009

aquí todo es parco y escueto

y me pregunto

cuánto podría el espíritu

sin la costumbre

tanto color y tanto verbo

resistir
(¿dónde parapetarse
qué responder
para qué hacerlo?)



aquí sólo el viento frenetiza
alguien le ha dado ese derecho
y corre por las noches
como el que sabe que llegará
o que nunca

el viento se multiplica

en nubes y polvo

que no alimentan

sino a la soledad

sábado, 7 de noviembre de 2009

receta en tres tiempos
(pero si no, per si mo, per ci bo, per ce bo)


Viajábamos con Guadalupe y Sylvia, Venecia, Elmer y yo, regresando de Guaymas a Hermosillo; una vez allí, yo seguiría el viaje camino a Cananea. La charla durante el recorrido pasó por variados temas, uno de ellos fue la comida, así, llegamos a los pérsimos. Yo les conté de un lugar cerca de Nogales, el cual yo siempre creí que se llamaba "laguasarca" (lawasarka?), hasta que descubrí, maravillada, un día, que el nombre de ese rancherío es "La agua zarca", les conté que allí cultivaban pérsimos. Sylvia preguntó si habíamos probado pan de esa fruta, a mí me pareció muy difícil, solo fresca la he comido, muy dulce, y difícil de cocinar, pensaba yo: Sylvia me regaló una receta para preparar ese pan. Aún no ha llegado la oportunidad de probarla. La cocina es otro oficio que no se me da.

PAN DE PERSIMO
2 tazas de harina
2 cucharaditas de canela
3 huevos
1 cucharadita de carbonato
taza de pasas
1 taza de nuez picada
1 cucharadita de royal
1 1/2 tazas de azúcar
1 cucharadita de nuez moscada
1 cucharadita de vainilla
1 taza de aceite
1 puntita de cucharadita de clavo
2 tazas de pulpa de pérsimo machacado o hecho puré (ENTRE MAS BLANDOS ESTEN MEJOR)

Se bate en este orden; huevos, azúcar, aceite, agrega los ingredientes secos cernidos (harina y especies), pérsimos y al final se agregan nueces y pasas y se lo hornea.
(¡Gracias, Sylvia!!)
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Hace algunos años, mi mamá y su amiga Domy fueron a un vivero a comprar un ¿árbol? de pérsimo. Lo llevaron a su casa cada una, lo plantaron y esperaron a que creciera y diera frutos. Nada. Hace apenas unos cuatro años, Domy llamó por teléfono a mi mamá

- ¿a qué no sabes qué es el pérsimo?

- ¿pérsimo? -invento que mi mamá respondió

-no, el pérsimo no es pérsimo

-no entiendo ¿lo que es el pérsimo es no pérsimo?

-ay, la Coyo, te digo que nos engañaron, nos vendieron un arbolito que no es pérsimo ¿o por qué crees que no ha dado pérsimos?

-¿porque no es pérsimo? -uff, esto de dialogar inventos no se me da

- ándale: es arándano

Arándano. Nadie aquí había visto un árbol de arándanos, el engaño colectivo duró tanto porque tampoco habíamos visto uno de pérsimos. Los arándanos son riquísmos, mucho menos dulces y mucho más pequeños que los pérsimos (repito el nombre de estos dos frutos tanto porque me agradan: nombres exóticos y dulzones ¿Cómo te llamas? Arándano y me apellido Pérsimo, soy primo de Dátil y de Pasita, aunque pueden confundirme con Tomate... Este fue un paréntesis en exceso simplón)

En un libro que se llama Me lo contaron... lo cuento, de José Jesús Terán Morales, y que es una compilación de anécdotas, leyendas u "ocurrencias" de la gente del campo sonorense... el autor hace mención de una anécdota, ubicada precisamente en Cananea a principios del S. XX, es "¡Qué sabrosa fruta!... ¿cómo se llama?"

Nos narra de algunos trabajadores provenientes del sur (todo lo que no es Cananea es : "El Sur" -o el norte, como si este pueblo no estuviera en ningún punto cardinal-, estos hombres además de ser del sur, eran guachos -palabras del autor) a quienes les dieron a probar pérsimos, les gustó tan dulce fruta y preguntaron el nombre, la respuesta de un minero fue:"¡Sunifánfanos", todos los testigos ratificaron la información, impávidos...

Ya en el pueblo, los informados fuereños, decidieron comprar fruta y preguntaron a una mujer que si tenía sunifánfanos; ésta los maltrató verbalmente todo lo que pudo y los echó fuera de su negocio... claro, pronto alguien les hizo el favor de aclararles que sunifánfano es, en lenguaje regional y minero, los genitales (¿la parte genital?, así podría ser singular) de una mujer (el libro dice "el deste" de la mujer)... hasta parezco viejito prejuicioso narrando anécdotas pueblerinas... jaja

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martes, 3 de noviembre de 2009

¡Guau!
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Nunca he sentido especial simpatía por ellos, tampoco lo contrario. Soy indiferente a los encantos que tienen para otras personas. Preferiría un gato, en todo caso (pero no lo prefiero, mejor no imagino cosas).

Los perros y yo coexistimos en sana paz. Me conduelo, eso sí, de ellos, soy capaz de alimentarles y llorar por ellos si la ocasión lo amerita, reírme de sus gracias, los veo como a seres vivos... un perro enfermo y en la calle es una piedra en el zapato de lo que casi pudiera ser felicidad rutinaria; una perra en celo me perturba, somos habitantes del mismo barrio planetario. Pero nunca estaré con un perrito en brazos o colgado de una bolsa...

Tres me han mordido (¿no que sana paz, pues?), dos de ellos negrísimos, uno se llamaba diablo el otro no sé, el tercero era café y se llamaba wiski ¿Por qué me mordieron? cada uno, de acuerdo a su tamaño y el de sus dientes y a la circunstancia -el diablo de verdad me hizo daño- eligió morderme... nunca sabré por qué. Puedo conjeturar pero hoy no quiero.

El happy vive en nuestra casa desde hace casi quince años, para su tamañito esos son muchos años de perro. Sabe cosas que yo no sabía que los perros podían saber ¿saber se aplica a los perros?
(encuentro esto en el diccionario: "Saber estar alguien: fr. Comportarse adecuadamente en un determinado ambiente")

A veces lo vemos desde la sala, por la ventana y él no se da cuenta -a veces sí se da, de esas veces no hablo- y está tirado sobre su tapete con ella, la deja comer de su plato, beber de su agua, juegan ambos, se nota que se sienten a gusto (¿sentirse a gusto aplica a un perro?) juntos. En las noches no sabremos, porque su casa está en el corral, muy lejos de cualquier ventana discreta o no. He llegado a ver, cómo, fugazmente, como si se tratara del rescoldo de alguna pasión olvidada (¿pasión, olvido, aplican a un perro?) el happy pretende que la monta.

Se comporta de manera ¿humana? cuando, tirado junto a ella (esas veces que no sabe que llevamos rato viéndolo), casi haciéndose piojito uno al otro, abrimos repentinamente la ruidosa puerta... él salta, ella también, él ladra, ella corre, él pareciera perseguirla, ella aparenta huir... Ejecutando sus papeles como si el abrir la puerta significara: ¡cámara, acción!

Todo porque el happy sabe o cree, adivina o presiente que no nos gustan los gatos.
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jueves, 29 de octubre de 2009

Todo parecía que iría según lo acordado:

Se corta el suministro de gas natural a una sección del pueblo, determinada fecha, aviso de por medio y se procede a hacer el trámite de compra de un estacionario, cilindro… cada cual según las posibilidades, se llena o se le pone un poco de gas, LP, cien, quinientos, mil pesos o más, muy pocos podrán hacerlo.

Una, dos secciones, tres… de pronto, llega una de las fechas determinadas de antemano (claro… ¡), el 26 de octubre y cierran el suministro de una seccionzota del pueblo, las cuadrillas de trabajo se veía que no alcanzarían, son demasiados hogares, muchas espreas que colocar, mangueras que cambiar, tanques que transportar, acomodar, subir, bajar… ya no se puede tener gas LP el mismo día que la compañía de gas cierra el gas natural. Además, según parece por errores de ¿apreciación? ¿urbanización, planeación, tuberías?, se va en este gran grupo de domicilios otra sección que tenía fijada OTRA fecha… estos últimos usuarios NO estaban preparados aún, son según me cuentan, más de 800 casas.

Repentinamente, luego de un soleado día con temperaturas de más de veinte grados, llega lo que a pesar de habder sido pronosticado, anunciado, nadie esperaba con convicción: el frente frío número sabe qué, de pronto son los dos grados bajo cero, los vientos que cortan, se meten por cualquier rendija, enfrían las casas. Casas donde no hay gas. No se encienden calentones, no bastan las cobijas, no hay agua caliente para bañarse, se recurre a la electricidad para cocinar… ¿qué hacer? El frío es tullidor hasta de ideas.

Se terminaron los cilindros, los tanques estacionarios, se acabó el gas, no están surtiendo, largas filas de gente pidiendo le lleven gas para paliar un poco el frío naciente.

Es otoño- el invierno será muy largo en la ciudad del cobre.

martes, 13 de octubre de 2009

Viento del norte, ven y sopla, que quiero navegar
En martes no te cases ni te embarques.

Ni en mis más locos desvaríos tengo en mente alguna de esas dos opciones.
Decíamos en este mismo espacio hace no sé cuánto... lo busco, lo busco (ya lo encontré y habla de los viernes 13, más bien), pero también constato que para ser trece el martes, este mes tuvo que empezar en jueves. Sólo enero y octubre, meses con 31 días. Y lo dicho, no importa pero qué bueno tener esas certezas (cuánta semejanza tiene esta palabra con cereza y no sólo en lo evidente)

En la mañana de este día de no barcos y no bodas, fui a un Jardín de Niños. No lo conocía, me gustó mucho que tiene un quiosquito, la directora de la escuela me explicó que es porque antes del Jardín, allí fue una placita de barrio. El barrio del Cementerio Viejo... en casi todas las casas espantan, dicen.


El mes o la semana del libro o de la biblioteca, no sé. Más de ochenta niños de 3, 4 y 5 años. La directora me presentó, les dijo que escribo libros (¡wow!). Me dieron un micrófono y me pidieron que les hablara, les dije que les contaría un cuento, se entusiasmaron con grititos revueltos con palabras inaudibles (sí oía las palabras, pero no las entendí). Les conté un cuento de ratoncito en bote de vela y de vientos que llegan y soplan ¿cómo? ¡así!!! gritaban los niños, inflando las mejillas y soplando, fuerte, moviendo árboles y casas y montañas... Y al colorado colorín, la puerta de la casa se abrió y ¿saben quién salió? ¡una ratona!! gritaron, qué previsible soy, jaja. Después inventamos un cuento colectivo pues dijeron algunos niños que lo que más les gusta de la escuela son ¡las matemáticas! LLegó el Uno, dije y era un número solito, solito, nadie jugaba con él, después llegó el dos

-y era un peleonero, número malo, dijo una niña desde su mini silla

-el tres traía las pelotas para jugar, continué... y el cuatro

-estaba glandote -un niño

- el cinco no quiso jugar con nadie

-número malo, la misma niña

- y luego llegó el seis

... así, hasta el diez que era grande, grande y corrieron todos tras él-

Les hablé del gran tesoro que son los libros, que hay que cuidarlos, no romperlos, no tirarlos al suelo, ni mojarlos, etcétera, como una bibliotecaria se los diría

Dije gracias por invitarme (ya no encontré qué más platicar a los niños) y además ya ni caso me hacían

La directora, como retroalimentación de la sesión les hizo preguntas

¿De qué se trató el cuento que Isabel contó?

Un niño se puso de pie, pidió el micrófono y con sus cinco años: "el lobo sopló y sopló y sopló..." encantador

pregunta:

¿qué otro cuento oímos?

Yoyoyoyo, muchas manitas levantadas, niños y niñas incluídas, una dice: "¡de las letras!"

Así da un chingo de gusto trabajar...

Martes trece. De octubre.



viernes, 2 de octubre de 2009

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Esto es un Abecegrama:

Acaba
Blanco como diamante el furioso gato humeante.
Incorporaremos junios, karma, leche, margaritas...
No ópalos, plumas, quelonios...
Rutinar sandeces te ubica verdaderamente
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wolframio

xicaque
y zafio.

Éste, un Pangrama:

Los demonios nocturnos parecen ser humildes, no se dejan ver, desconocemos su belleza. En el furor diurno gozamos en las engañosas pompas de jabón que tapan nuestros ojos. Kafkianos, creemos padecer xeroftalmia y el demonio nos hace beber whisky y ajenjo.
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Y ésto, que no tiene nombre:
No. Se olvida.
No sé: Olvida.
Vida: ¿Olseno?
(y es que la memoria cada quien la ejerce como Dios le da a entender ¿no? ¿No? Ni modo, yo así pude)
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sábado, 26 de septiembre de 2009

TANGUERIO

Encuentro que Mario tan cercano desde Sidney habla como si supiera (porque sabe y anda en los caminos mismos y en las veredas iguales donde solemos extraviarnos tantos):


Cuidado, amigos, con la tristeza, con las alas rotas y los días
en silencio
Cuidado con caerle de bruces al pasado y cerrar
las puertas
del presente
Cuidado con decirle adiós
a un amor perdido
sin antes bien despedirlo
Cuidado, amigos, cuidado con ar ...repentirse
de lo que ya no tiene remedio
mejor será -en todo caso-buscarle otros labios
al responso.

Mario Licón Cabrera

Y leo a Máximo, certero, que dice que ahora te llamás otra y trae a mi memoria los espejos y las voces:

En el viejo cuarto donde te amé
velan mi sangre fantasmas usureros
restos parias corroen los muebles las paredes
¡falta envido!¡truco!
gritan los besos las caricias en el aire
te llamás otra ahora
y sos más en vendaval que trueno de mi corazón
y el espejo
ah el espejo guarda tu voz
el último registro ahogado
de cuando eras virgen.

Máximo Ballester


Y no me queda otra más que tirarme de cabeza a recuperar el polvo de aquel cuarto viejo, de los relámpagos que fueron verano y calor que parecía eterno:

el viejo cuarto aquel
lleno de sol
donde me amaste
dónde

ni la oxidada mentira memoriosa
puede resucitarlo

intento desde el vientre virginal de algún pasado
ese lugar hecho de viento y tablas

donde un libro introducción a la filosofía
fue el espejo roto
que no reflejó
ni una cama, silla, objeto
en la inversímil pared que no era tal
sino el trozo de un cerro

no estás tú ni yo, sólo mi cuerpo
de pie
desnudo
y derramándose
el agua fresca sobre la cabeza

un líquido verano que parecía eterno
pero que igual que el cuarto
dónde
que me amaste
ni en el relámpago de los recuentos
existe




martes, 22 de septiembre de 2009

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El día, se dice.

Porque la tierra, este ¿objeto, cuerpo, pedazo de materia entre la materia? dio una vuelta más alrededor de su eje

No entiendo del todo, nunca he entendido algunas palabras. Buscar en el diccionario y descubrir que: “el día es una medida de tiempo”

Tiempo en que el Sol está sobre el horizonte / por antonom. Luz del día / Tiempo que hace durante el día o gran parte de él / día en que la Iglesia celebra al santo, el sagrado misterio, etc. / cumpleaños / Momento, ocasión. El día que le pierdan el respeto, se acabó todo / vida / adiado. m. día diado / astronómico / civil / colendo. día festivo / crítico / de Año Nuevo /de años. m. cumpleaños / de ayuno / de bueyes /de campo/de carne /de Ceniza /decretorio /de cutio /de Dios /día del Juicio/de fiesta/de fiesta entera/de fortuna/de gala /de grosura/ de guardar/día de precepto/de hacienda/ día de trabajo/ de huelga/desus/ de iglesia/de indulto/de joya/de Juicio/
de la joya…

y por lo menos treinta acepciones más

hay palabras mucho menos ambiciosas

aguamanil
trompillo
lapislázuli

pobres palabras tan bien hechas y abarcan tan poco Por otro lado, limitando su nombrar se hacen enormes

Este día se llama martes, no es del Juicio Final, ni de cumpleaños (no aquí cerca). Y está a punto de acabarse. O terminarse, concluir, dejar de ser. Un pedazo de tiempo en el que estuvimos y donde parece que nada pasó porque para el universo y la eternidad y el infinito nada pasó en este trocito minúsculo de tiempo que se llama martes y que podría llamarse miligramo, tonelada o metro...

(Si yo fuera palabra ¿que preferiría ser?: ¿punto, oscuridad, gato, malo? ¿o ser cerio, ámbar, tumefacto?)
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lunes, 21 de septiembre de 2009

Treinta y cinco tampoco son nada

La cita era a las 7,30. Lugar: un taller mecánico. Llegué casi puntual, jeje (palabra intransigente) Había solo tres personas, me saludaron y saludé con genuino (auténtico suena más impostado) gusto

Llegaron los demás, en total 16. La mayoría mujeres. Trajeron cerveza, botanas, refrescos, tequila

Fue evidente para mí desde el principio. Ya éramos los que somos.
Nos conocimos a los 12 años y por tres compartimos el espacio escolar, los muchos sueños idealistas (¿es repetir?) de esa edad

Nos hemos seguido viendo, eventual, accidental, fortuitamente. En ocasiones con intención de vernos, como en este día. Porque deseamos que el próximo año no se nos pase, no olvidar y festejar los: ¡35! años de egreso de la secundaria

Tuvimos doce años y trece catorce quince años. Estuvimos juntos mientras tanto.
Crecíamos, llorábamos, aprendimos, engordamos, olvidamos, dejamos de ser niños. (algunos no del todo, otros ya no lo eran tanto al entrar a secundaria). Pero allí estuvimos, revueltos, mezclados, unidos a querer o no. Nos conocimos.

Luego, tercer grado se acabó.

Y nos fuimos. Todos de todos. Matrimonios, noviazgos eternos, hijos, estudios, viajes, otra ciudad, país, triunfos y fracasos, medianía…

Viernes, taller. Me asombro y no de comprobar que lo que fuimos, somos. El guapo tiene resabios de su guapura, el simpático aún lo es, la que no hablaba no habla, la que se carcajea se carcajeaba desde entonces… léperos, groseros, se habla de política (¡por supuesto!), de los derroteros de la mantenida huelga, de los compañeros que han muerto recientemente, de los dejados, los que han enloquecido, los viudos, sangrones, extraviados, hasta de aquellos de los que nadie se acuerda

Alguien dice: "levanten la mano los que ya cumplieron cincuenta" La mayoría aún no. Ahora "los que ya son abuelos". Otra vez la mayoría dice no. Que en el bañito que está hasta atrás del taller a alguien una vez, le tocaron las nalgas, que hubo balazos anoche, que la violencia que viene, que la crisis, el frío y el calor

Se acordó una tarea, localizar a compañeros. A la mayoría de los más de 200 que fuimos.

Que somos.

(Y aquí ando: buscándome)

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miércoles, 9 de septiembre de 2009

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una palabra: no
otra: digas
dos: nunca más

una palabra: nunca
otra: más
y dos: digas no

el número no importa, ni la cantidad, las palabras no dicen
ni la lengua
los diccionarios solamente acumulan letras
el significado no está en las palabras

¿el número no importa?
¿ni la cantidad?
¿dicen?
¡ni la lengua!

¿Los diccionarios?: solamente acumulan
lee
tras

El significado no.

Está en las palabras.

¿las palabras no?
esto parece letanía
de quejas

No digas nunca más

Nunca más digas no

No digas nunca
No digas más

No digas no

¿Alguien se aburre?

¿Se abre alguien?

¡Ouch! (este nueve del nueve del nueve ya se jodió)
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viernes, 4 de septiembre de 2009

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Si tuviera que llamar al día, éste, de alguna manera, lo llamaría pasmoso. Exactamente qué es esa palabra no lo sé, pero a este día esa palabra que funciona como adjetivo, le viene como anillo al dedo (qué de lugares comunes puede esconder a la pasmosidad, como ¿sombrero a la cabeza, zapato al pie, beso a la boca…?), así como Isabel le queda a Laura, Luis a Héctor, perezoso a julio, insecto a solitario…

Por fortuna al día no tengo que llamarle de ninguna forma, ya está aquí, se descuelga de las paredes, se desenrolla por los árboles, cubre el cielo de luz, nos llena de calor y pasmo. El día no es un animal, aunque viéndolo correr parece. No podría decirle desde el quicio de una puerta: “pasmoso,pasmoso, ven, chiquito, toma” . O ponerle de nombre estupefacto… en ese caso le diría: "cállate, estupefacto, me tienes harta".

Este es un día que bien pudiera, pudiese o podría llamarse viernes en la mañana, como parece que se llama, según todos dicen.
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domingo, 30 de agosto de 2009

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en ocasiones es tan fácil recordar, pero no todo

etiquetamos las vivencias:

el primero
el último
el mejor
el peor
lo más grande, más pequeño, más triste, feliz, el único, el sólo, acompañado, aquel...
Así solemos archivar para poder localizar cuando se ofrezca, cuando la soledad, cuando el aburrimiento, cualquier pretexto sirve para traer el polvo muerto a la superficie, los colores aún vivos, el aroma difuminado de lo que pasó y ya nunca más

hoy comí un membrillo y lo recuerdo
en la lengua
como beso
uno
porque fue
oh, ése
el que también muy a menudo vuelve

la mordida, una gota del sabor
agridulce
del verano
que ya después
estará bajo el nombre cruel
de montón de días que se fueron
noches tibias con membrillos

y sin ti
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viernes, 28 de agosto de 2009

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cuando no se puede pareciera que esforzándose va uno a poder... ilusorio pensamiento. Decimos no se puede precisamente porque así es.

Escribir por ejemplo, ya se ve.

Si pudiera brincar al afuera y escribirte allá, donde puedas verlo, un recado, en una barda.

Poder decir con letras engarzadas, eslabonadas, amarradas, agarradas de las manitas, los deditos... Ven.

Y que vinieras.

Pero si no se puede salir debe uno ponerse a hacer cosas adentro, no estar golpeándose en el cristal la cabeza, cabecita de mosca encerrada en una noche interna.

Cuando afuera, oh, qué noche, contigo, con nosotros.

Y las bardas, allá, afuera, llenas de ausencia y vacío.

No se puede, desde acá, aventar las palabras.

Escribir no se puede.

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lunes, 24 de agosto de 2009

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Los relámpagos de agosto se llama esta tarde.

Palo de lluvia

Y agua que cae

Gotas que ptramptramptramptramptramtpictpactpicptactamtamtamtamptramclincnclincnclic… jamás podría: caen.
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miércoles, 19 de agosto de 2009

Postales de lo nublado

CEA: Comisión Estatal del Agua. Cortes que duran 24, 30 horas… dos días y dos noches, tres días… Veinte millones de pesos se adeudan a la CFE y por eso paran las bombas… Sin bombeo no hay líquido.

(Dice Rafael, por teléfono ayer: “Dos días sin agua… cómo cambia la vida”
Entonces yo, pensando que eran dos temas diferentes, le contesté alguna babosada y es que, viéndolo bien: cómo cambia la vida… Pero no, él se refería a que sin agua nos cambian las costumbres, no podemos hacer nuestras rutinas, ni planear, satisfacer algunas necesidades, se nos voltea el mundo… Luego pasó a temas ambientalistas y de conciencia y esos temas no son apropiados para conversaciones telefónicas)

Inician los cortes a las líneas de gas por tubería. Setenta y ocho años de retroceso, como dice mi querido amigo Basilio Hage quien sabe toda la historia, origen, el desarrollo y manejo de las compañías de gas que han estado en Cananea…

A este pueblo se lo llevará el carajo ¿y ese quién es?
Quién sabe, pero ya se lo está llevando. Desde hace días traigo una preocupación constante que no creo me pertenezca en exclusiva: la compañía de gas natural que por más de setenta años distribuyó ¡el gas, claro! a los habitantes de Cananea, se declaró en quiebra hace unos meses y cerrará definitivamente sus trabajos y distribución paulatinamente a partir de agosto y hasta noviembre de 2009. Las consecuencias son grandes, perturbadoras y muy dañinas. Los usuarios registrados son alrededor de 4000. ¿Quién se beneficiará de los gastos que todos los perjudicados tendrán que hacer para la conversión de gas natural a gas LP ?

¿Cilindro o tanque estacionario, espreas para estufa, boiler, regulador, conexiones, actualización en calentones, mano de obra?
¿De dónde? ¿ vales de 3 mil 167 pesos por usuario, con los que se supone alcanzará para pagar la conversión de los aparatos domésticos, será suficiente esa cantidad para todo eso y para remodelar las casas cuando los cilindros no encuentren acomodo, los tanques no se puedan ubicar, las estufas no funcionen…?

Se propone que los cerca de 13 millones de pesos que el Gobierno federal invertirá en apoyos para la conversión a gas LP sean entregados a la compañía Gas de Occidente, declarada en quiebra por causa de los muchos usuarios morosos

¿Viste la película “Charlie y la fábrica de chocolates"?
Este invierno que se acerca, extremista emocional que soy, me imagino metida en una cama, yo y el resto de habitantes de mi casa, bajo cien cobijas, vestidos con chamarra, guantes, gorros… No hay que ser melodramática, me dicen. Pero qué le voy a hacer, soy siempre la gota de agua que derrama el vaso. Tendremos frío, mucho frío.

Al lugar en donde estoy entra un hombre, dice que necesita dinero, que barre, trapea, limpio todas las ventanas, dice, lo que sea, necesito dinero para llevar alimentos a mi familia. Se ve limpio, muy delgado, avergonzado por pedir. La biblioteca está casi impecable (estas dos palabras no pueden combinarse).
Le doy una moneda, no tengo más.
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¿Quéseso, quéseso? A lo lejos oigo música. Se acerca: trompeta, algún tamborcito… reconozco la melodía, es “El hijo desobediente”, sólo música, un grupo de personas del sur de nuestro país toca en las calles para subsistir.
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¡Huy! Así están las cosas en este día tan gris y bello, lleno de lluvia retenida
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Asi las cosas, algunas, en la cuna de la revolución mexicana..
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O así las veo.
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