miércoles, 10 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
El día de hoy las nubes estuvieron dándonos la piel. Aún están, no se ve más allá de unos metros. El día se nos da neblinoso.
Neblinear es lloviznar pero enebral es un sitio poblado de enebros.
nebladura. (De niebla y -dura). 1. Daño que con la niebla reciben los sembrados. (¿dura?, de duración o de dureza?) y 2 : ¡modorra del ganado lanar!
La nebrina es el fruto del enebro
lunes, 25 de enero de 2010
Hay una canción que me parece de lo más triste y no necesariamente lo es... se llama: "LEÑA DE PIRUL, es de Tomas Méndez, aquí está la letra:
Siempre que me hablan de ti
es para hacerme llorar
Siempre que me hablan de ti
es para darme la queja
que te ha ido muy mal
Con lágrimas te advertí
solo te van a engañar
y hoy de fracaso en fracaso
mencionas mi nombre
y eso me hace llorar
Cuánto quieres porque me olvides
cuánto quieres porque me dejes
cuánto valen tus desprecios
cuánto quieres porque te largues
y me dejes vivir en paz
Pobre leña de pirul
que no sirves ni pa arder
Pobre leña de pirul
que no sirves ni pa arder
Nomás para hacer llorar.
¡Huy! Sí, sí que está muy triste, viéndolo bien... Pero como consuelo, se asegura que el pirul "da buena trementina y con sus bayas se hace en América una bebida muy grata." Tengo que averiguar qué es y para qué sirve la trementina, y eso de "bebida muy grata" no se me antoja nadita, suena a leche o a té negro tibios (¡uhh!).
Ahora estoy leyendo a Jorge Ibargüengoitia, habla en un artículo publicado en un periódico primero y luego en una compilación de textos suyos Ideas en venta, del pirul entre otras muuuchas cosas. Sólo de él y de Julio Cortázar he procurado leer y releer todo. Lo del segundo es mucho más material, bastantes más libros y géneros, eso sí. ¿Y cómo una canción me llevó a una confesión de aficiones literarias? le digo a Omar o le decía (que casi es la misma situación pero no) que en algún momento, temprano a veces, otras no tanto, un escritor, una obra, un texto, pone ante nuestros ojos, la visión, aquella, ésta, con la que veremos de allí en adelante... Así fue.
viernes, 22 de enero de 2010
y verde
taza negra
la acerco a mi rostro o viceversa
con mi aliento alboroto
el vapor que sube a mis mejillas
los ojos casi adentro
del oscuro recipiente
Afuera ha llovido
por dos días
el agua es un lugar
y el tiempo
por suerte o por cuestión
climática
el cielo permanece gris
en este día definitivamente
otro color
ya no combina
.
jueves, 14 de enero de 2010
Hay cerca de veinte computadoras, la primera, de izquierda a derecha la ocupa un niño, es hijo de alguien que trabaja aquí, va a preescolar. Lo conozco, me acerqué y encendí la segunda. Él veía un video de animales gigantescos, la evolución... Me quedé de pie mientras encendía y porque no quería, aún sentarme. Mira, me dijo, aquí se ve cómo empiezan a crecer, me acerqué y en efecto en la pantalla se veía cómo un animal que apenas tiene una rudimentaria columna vertebral crece... Así estuvimos ambos viendo el video, yo ocasionalmente poniendo atención a la pantalla que me correspondía, hasta que se ve en el programa un escorpión gigantesco, varios de hecho... ¡huy! le dije qué bueno que no hay de estos ya
Y él, imperturbable y veloz, sin meditarlo, me dijo:
-En el paraíso sí va a haber
-¿Sí?
-Sí, pero no van a picar... Y dinosaurios también habrá
Sin siquiera voltear a verme lo dice desde su plena convicción y creencia a los cinco años.
¿En mi paraíso qué animales habitarán? espero que no escorpiones, no dinosaurios, no cucarachas, ni vacas
Cuánta envidia sentí. Necesito creer. Lo requiero.
martes, 5 de enero de 2010
Yo no
Escribir desde la idea. Supongo que es lo
- ¿ mejor
correcto
ideal
más práctico?
Una persona
Ø concibe
Ø crea
Ø imagina
Ø piensa
Ø idea una idea
Se plantea una
Ø temática
Ø un argumento
Ø una película mental
Ø un rollo
Ø una trama
Ø un concepto
Y de ese tema y/o esa idea nacen otras ideas y otros temas (ideas temáticas, temas ideáticos)
Luego, después del cruento y tan descrito, documentado y reportado enfrentamiento con la página en blanco, escribe. Consigue
Ø expresar
Ø decir
Ø manifestar
Ø exorcizar
Ø conmover
Ø etcétera
Me temo que por estos lares, terrenos, superficies o cavernas mentales eso resulta poco menos que imposible… Poco menos… ¿dónde estará el metro, la balanza que mida la distancia y determine que aquí es menos, allí es lo imposible, allá es más que imposible… ¿qué es más que imposible: superimposible, ultraimposible?
Cuando no está la palabra a veces no se puede desde aquí, esta boca que cada quien es, escribir nada
Cuando hay palabras de más, tampoco se puede
domingo, 20 de diciembre de 2009
Esto que digo que a veces pasa es muy grato (casi efímero y uno debe grabarlo en donde se pueda, nunca perderlo de vista) y pudiera titularse:
Algunos queridos amigos
Hacen que lo en una canción se dice: "A veces llegan cartas con sabor a gloria llenas de esperanza (...) Son cartas que te hablan de que en la distancia / el cariño creced // A veces llegan cartas que te dan la vida que te dan la calma" resulte muy creíble
Estaba sentada cerca de la ventana, antes de mediodía, comía tejocotes de los chiquitos, muy rojos, cosiendo una cola de diablo para Mar, luego de haber hecho los cuernos con una diadema y fomi. Afuera suena un silbato. Es ¡el cartero!, el Happy ladra como perro loco que no puede ver al cartero. El cartero se recarga en el cerco a esperar que alguien salga (ni voltea a ver los ladridos), Mariana sale corriendo, veo cómo recoge algunos sobres e instruciones. Regresa y dice mami, tienes que firmar. Firmo
Los amigos que me han hecho llegar libros. Oh, qué decir de ellos, qué decir, que de verdad lo diga, si son ese cabello que nos roza, el perfume que de pronto llega a la neurona, el sabor del recuerdo en la papila más entrañable de la lengua, son eso que a veces se llama felicidad con su estar presentes desde lejos
Omar que desde Chiapas
Pina, cuántos años, cuántos sobres
Roberto, el castillo, de Tijuana, con sus cuervos
Fco. Javier que me ofrece enviar de España un libro que me gustará, dice
algunos amigos mandan cartas, libros, revistas...
Llegó a Cananea el viernes 18, qué maravilla, mucho más que todo lo que a veces proporciona esta virtualidad... un libro, oler la tinta, acariciar el papel, disfrutar el color naranja de la portada, la textura de En la orilla, de Máximo Ballester**, qué rico, un libro nuevecito, para mí, para mis ojos, mis manos, mi corazón... Gracias, muchas gracias
**(el año pasado, justo hace un año, llegó su libro Musas extraviadas, qué bello)
jueves, 10 de diciembre de 2009
busco en la oscuridad
un eco de tu nombre
estoy de pie desnudo
camino y siento esto
adentrarme desnudo en una sombra
acogedora y ávida y a eso
yo lo he llamado siempre con tu nombre
Tomás Segovia
- la persiana
- la ventana
- unos tres metros de pasillo
- otra pared con ventana
- persiana
- cinco metros de aula vacía
- pared
- persiana
- vidrio
- unos veinte metros más allá, cerco
- treinta o cuarenta metros más, cerro con vía
- atrás, cerro pelón
- el cielo, la cebolla azul
- el universo (no es negro, ni gris, es ¡beige!)
- ya nada
- todo
Y el viento:
cortinas moviéndose
paredes frías e invisibles
espinas flotadoras
ruido volador
sonido papalote
rehilete canto
Creo que la idea del poema se parece a esto: Tango blandengue
jueves, 26 de noviembre de 2009
uno puede ir por el mundo, jaja, o por el pedacito de mundo donde le tocó vivir (dice Cristina Pacheco) creyéndose inmune a lo que los demás piensen. De uno, claro.
Y así (por ejemplo), un tipo, con quien nunca he intercambiado palabra alguna, de no tan peores bigotes pero fuera por completo de cualquier expectativa que yo pudiera tener al respecto, me detiene en la calle y dice que como estoy sola me invita a vivir con él, me anuncia todo lo que cree saber de mí y casi me espanto al oir los planes que para nuestra vida en común ha maquinado, pero decido que puedo tener concha que me cubra, que haga resbalar todos esos espantajos ideáticos, ideosos, ideales, idealistas, idiomáticos... y le digo que no, gracias.
y una mujer desconocida se cree con el derecho de preguntarle, casi reclamarle a una por qué se cortó "su cabello, tan bonito" y balbucea respuestas uno como si no supiera el porqué (¡habráse visto!)
y así, la gente que ve cómo una camina, va y viene, hace y deshace, puede porque cree que debe, conjeturar (conjeturear, fabular) y cree que si uno camina en soledad es porque no tiene con quien caminar (que puede ser cierto y también puede no serlo) que si uno se viste como se viste es porque es lesbiana (¡hágame el cabrón favor con tal deducción!) como si el respirar le diera a cualquiera el derecho opinar en cuanto a preferencias ajenas, sexuales o no... gente que deduce el signo zodiacal por la manera cómo uno va sorteando los charcos o metiendose en ellos
La gente cree que una es muy seria, que es muy sangrona, que está loca, que está sorda, maniática, frenética, pasiva, peligrosa, solemne, que es poeta (¡jajaja! no falta quien lo piense)
Llega el momento en que todo esto, uff, cuánto fardo, ouch, qué lastre, huy, anclas, garras, ventosas, telarañas, pegamento, cómo se las quita uno de encima
no basta, como pareciera, ser inmune o ilusionarse con serlo. Ni decir con convicción me vale madres aunque nos valga (porque la verdad qué importa lo que todos piensen y digan y supongan)
Pero
el asunto es que la mala vibra es pelusilla, estorbo, musarañas, y no hay lobo capaz de soplar con tal prestancia y raudo que pueda echar la puerta abajo
y uno anda por este pedazo de mundo como en aquella película de terror tal vez japonesa donde un fantasma vengativo habita sobre los hombros del asustado galán
hagan de cuenta
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sábado, 21 de noviembre de 2009
Si yo fuera mujer / Tendría que empezar / Por abrir del todo / El telón del fondo del mito virginal / Y del hombre macho. // Si yo fuera mujer / Podría publicar / Miles de razones / Del secreto de Don Juan / Las carcajadas nos harían llorar. // Si yo fuera mujer / A mi no me tocaba / Un tonto con coche / Música de fondo / Y pose de John Wayne / Me daría el gusto de violarle a él. // Y así nada igual / Muerte al violador / Premio a la infidelidad / Desearía tomar eso / Que ellos llaman nuestra libertad. // Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer / Yo me tendría que querer. // Si yo fuera mujer / No me casaría / Nada de sostén / Nada de pastillas / Que las tome él / Y ahora que lo sabes / Ahora tomame. // Y así nada de igualdad ... // Si yo fuera mujer / Tendría que empezar / Por abrir del todo / El telón del fondo / Del mito virginal / Y del hombre macho. // Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer / Si yo fuera mujer
Femenina, Mario de Sá-Carneiro
Yo quisiera ser mujer para poderme extender
al lado de mis amigos, en las banquitas de los cafés.
Yo quisiera ser mujer para poderme poner
polvo de arroz en la cara, delante de todos, en los cafés.
Yo quisiera ser mujer para no tener que pensar en la vida
y conocer muchos viejos a quienes pedirles dinero.
Yo quisiera ser mujer para pasar el día entero
hablando de modas y chismes muy entretenida.
Yo quisiera ser mujer para tocarme los senos
y aguzarlos al espejo, antes de irme a acostar.
Yo quisiera ser mujer para que se me vieran bien estos enredos
que en un hombre, francamente, no se pueden disculpar.
Yo quisiera ser mujer para tener muchos amantes
y engañarlos a todos, igualmente al predilecto.
Cómo me gustaría engañar a mi amante rubio, el más esbelto,
con un muchacho gordo y feo de modos extravagantes.
Yo quisiera ser mujer para a quien me mirara excitar.
Yo quisiera ser mujer para poderme negar. **
Ella se lamenta , Raúl Gómez Jattín
Me hubiera gustado ser varón
para poseerte
Para darnos trompadas en señal de ternura
y de fidelidad
Para ponerme las botas de capataz
y cabalgarte desnudo
Para amenazarle con un revólver
Pero yo
Una mujer
Una simple mujer
¿Qué puede hacer de memorable
en la prosecución de un amor?
**Traducción del portugués: Mario Bojórquez. Tomado de la Revista Biblioteca de México # 105
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jueves, 19 de noviembre de 2009
Inopinadamente (qué palabra) intercaló en su charla insustancial, (digan si no, hablando como estaba del color del cielo y de la necesidad de cambiar de posición la vida), lo siguiente:
- Creo que de verdad soy una perdida –mirándose las uñas pintadas de un muy tenue rosa, uñas verdaderas, acoto
- ¿Por? –decidí no abundar en la interrogante: ¿porquédicesesoquiéntelodijocómoseteocurre,etcétera; ella quería hablar… hablaría
- Cuando Fulano y yo nos separamos, tú sabes que yo sufrí, te consta –me consta, en efecto- y luego él quiso volver y yo no quise, porque ya para qué, dijo que no quería perderme. No regresé, entonces me perdió ¿qué soy?
- mmm, pues…
- Y con Zutano ¿lo recuerdas? Pasó igual, él me perdió… por cabrón, si bastante tiempo extra le regalé –temí que siguiera su diatriba contra Zutrano, muy merecida pero también bastante dicha
- Pero no es ese el verbo, no así (trató de aflorar la función correctora de diálogos)
- No importa, a Mengano le dije orita vuelvo... y es que pensé que volvería pero yo cómo iba a saber… y entonces, pues, no volví. Él de seguro aún dice que me perdió, pobrecito
- Como sea, yo estoy muy bien, así, de perdida ¿ y tú?
Creo que ese es un discurrir lógico y pensé en mi Fulano, Mengano, Zutano y hasta en Perengano, caramba, no puedo evitar sentirme un tanto extraviada, todos me perdieron, literal o metafóricamente… ¿o no?
A manera de EPÍLOGO (o pilón)
De Epigramas, Ernesto Cardenal
Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
domingo, 15 de noviembre de 2009
y me pregunto
cuánto podría el espíritu
sin la costumbre
tanto color y tanto verbo
resistir
(¿dónde parapetarse
qué responder
para qué hacerlo?)
aquí sólo el viento frenetiza
alguien le ha dado ese derecho
y corre por las noches
como el que sabe que llegará
o que nunca
el viento se multiplica
en nubes y polvo
que no alimentan
sino a la soledad
sábado, 7 de noviembre de 2009
(pero si no, per si mo, per ci bo, per ce bo)
Se bate en este orden; huevos, azúcar, aceite, agrega los ingredientes secos cernidos (harina y especies), pérsimos y al final se agregan nueces y pasas y se lo hornea.
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- ¿a qué no sabes qué es el pérsimo?
- ¿pérsimo? -invento que mi mamá respondió
-no, el pérsimo no es pérsimo
-no entiendo ¿lo que es el pérsimo es no pérsimo?
-ay, la Coyo, te digo que nos engañaron, nos vendieron un arbolito que no es pérsimo ¿o por qué crees que no ha dado pérsimos?
-¿porque no es pérsimo? -uff, esto de dialogar inventos no se me da
- ándale: es arándano
Arándano. Nadie aquí había visto un árbol de arándanos, el engaño colectivo duró tanto porque tampoco habíamos visto uno de pérsimos. Los arándanos son riquísmos, mucho menos dulces y mucho más pequeños que los pérsimos (repito el nombre de estos dos frutos tanto porque me agradan: nombres exóticos y dulzones ¿Cómo te llamas? Arándano y me apellido Pérsimo, soy primo de Dátil y de Pasita, aunque pueden confundirme con Tomate... Este fue un paréntesis en exceso simplón)
En un libro que se llama Me lo contaron... lo cuento, de José Jesús Terán Morales, y que es una compilación de anécdotas, leyendas u "ocurrencias" de la gente del campo sonorense... el autor hace mención de una anécdota, ubicada precisamente en Cananea a principios del S. XX, es "¡Qué sabrosa fruta!... ¿cómo se llama?"
Nos narra de algunos trabajadores provenientes del sur (todo lo que no es Cananea es : "El Sur" -o el norte, como si este pueblo no estuviera en ningún punto cardinal-, estos hombres además de ser del sur, eran guachos -palabras del autor) a quienes les dieron a probar pérsimos, les gustó tan dulce fruta y preguntaron el nombre, la respuesta de un minero fue:"¡Sunifánfanos", todos los testigos ratificaron la información, impávidos...
Ya en el pueblo, los informados fuereños, decidieron comprar fruta y preguntaron a una mujer que si tenía sunifánfanos; ésta los maltrató verbalmente todo lo que pudo y los echó fuera de su negocio... claro, pronto alguien les hizo el favor de aclararles que sunifánfano es, en lenguaje regional y minero, los genitales (¿la parte genital?, así podría ser singular) de una mujer (el libro dice "el deste" de la mujer)... hasta parezco viejito prejuicioso narrando anécdotas pueblerinas... jaja
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martes, 3 de noviembre de 2009
Nunca he sentido especial simpatía por ellos, tampoco lo contrario. Soy indiferente a los encantos que tienen para otras personas. Preferiría un gato, en todo caso (pero no lo prefiero, mejor no imagino cosas).
Los perros y yo coexistimos en sana paz. Me conduelo, eso sí, de ellos, soy capaz de alimentarles y llorar por ellos si la ocasión lo amerita, reírme de sus gracias, los veo como a seres vivos... un perro enfermo y en la calle es una piedra en el zapato de lo que casi pudiera ser felicidad rutinaria; una perra en celo me perturba, somos habitantes del mismo barrio planetario. Pero nunca estaré con un perrito en brazos o colgado de una bolsa...
Tres me han mordido (¿no que sana paz, pues?), dos de ellos negrísimos, uno se llamaba diablo el otro no sé, el tercero era café y se llamaba wiski ¿Por qué me mordieron? cada uno, de acuerdo a su tamaño y el de sus dientes y a la circunstancia -el diablo de verdad me hizo daño- eligió morderme... nunca sabré por qué. Puedo conjeturar pero hoy no quiero.
El happy vive en nuestra casa desde hace casi quince años, para su tamañito esos son muchos años de perro. Sabe cosas que yo no sabía que los perros podían saber ¿saber se aplica a los perros?
(encuentro esto en el diccionario: "Saber estar alguien: fr. Comportarse adecuadamente en un determinado ambiente")
A veces lo vemos desde la sala, por la ventana y él no se da cuenta -a veces sí se da, de esas veces no hablo- y está tirado sobre su tapete con ella, la deja comer de su plato, beber de su agua, juegan ambos, se nota que se sienten a gusto (¿sentirse a gusto aplica a un perro?) juntos. En las noches no sabremos, porque su casa está en el corral, muy lejos de cualquier ventana discreta o no. He llegado a ver, cómo, fugazmente, como si se tratara del rescoldo de alguna pasión olvidada (¿pasión, olvido, aplican a un perro?) el happy pretende que la monta.
Se comporta de manera ¿humana? cuando, tirado junto a ella (esas veces que no sabe que llevamos rato viéndolo), casi haciéndose piojito uno al otro, abrimos repentinamente la ruidosa puerta... él salta, ella también, él ladra, ella corre, él pareciera perseguirla, ella aparenta huir... Ejecutando sus papeles como si el abrir la puerta significara: ¡cámara, acción!
Todo porque el happy sabe o cree, adivina o presiente que no nos gustan los gatos.
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jueves, 29 de octubre de 2009
Se corta el suministro de gas natural a una sección del pueblo, determinada fecha, aviso de por medio y se procede a hacer el trámite de compra de un estacionario, cilindro… cada cual según las posibilidades, se llena o se le pone un poco de gas, LP, cien, quinientos, mil pesos o más, muy pocos podrán hacerlo.
Una, dos secciones, tres… de pronto, llega una de las fechas determinadas de antemano (claro… ¡), el 26 de octubre y cierran el suministro de una seccionzota del pueblo, las cuadrillas de trabajo se veía que no alcanzarían, son demasiados hogares, muchas espreas que colocar, mangueras que cambiar, tanques que transportar, acomodar, subir, bajar… ya no se puede tener gas LP el mismo día que la compañía de gas cierra el gas natural. Además, según parece por errores de ¿apreciación? ¿urbanización, planeación, tuberías?, se va en este gran grupo de domicilios otra sección que tenía fijada OTRA fecha… estos últimos usuarios NO estaban preparados aún, son según me cuentan, más de 800 casas.
Repentinamente, luego de un soleado día con temperaturas de más de veinte grados, llega lo que a pesar de habder sido pronosticado, anunciado, nadie esperaba con convicción: el frente frío número sabe qué, de pronto son los dos grados bajo cero, los vientos que cortan, se meten por cualquier rendija, enfrían las casas. Casas donde no hay gas. No se encienden calentones, no bastan las cobijas, no hay agua caliente para bañarse, se recurre a la electricidad para cocinar… ¿qué hacer? El frío es tullidor hasta de ideas.
Se terminaron los cilindros, los tanques estacionarios, se acabó el gas, no están surtiendo, largas filas de gente pidiendo le lleven gas para paliar un poco el frío naciente.
Es otoño- el invierno será muy largo en la ciudad del cobre.
martes, 13 de octubre de 2009
Ni en mis más locos desvaríos tengo en mente alguna de esas dos opciones.
Decíamos en este mismo espacio hace no sé cuánto... lo busco, lo busco (ya lo encontré y habla de los viernes 13, más bien), pero también constato que para ser trece el martes, este mes tuvo que empezar en jueves. Sólo enero y octubre, meses con 31 días. Y lo dicho, no importa pero qué bueno tener esas certezas (cuánta semejanza tiene esta palabra con cereza y no sólo en lo evidente)
En la mañana de este día de no barcos y no bodas, fui a un Jardín de Niños. No lo conocía, me gustó mucho que tiene un quiosquito, la directora de la escuela me explicó que es porque antes del Jardín, allí fue una placita de barrio. El barrio del Cementerio Viejo... en casi todas las casas espantan, dicen.
El mes o la semana del libro o de la biblioteca, no sé. Más de ochenta niños de 3, 4 y 5 años. La directora me presentó, les dijo que escribo libros (¡wow!). Me dieron un micrófono y me pidieron que les hablara, les dije que les contaría un cuento, se entusiasmaron con grititos revueltos con palabras inaudibles (sí oía las palabras, pero no las entendí). Les conté un cuento de ratoncito en bote de vela y de vientos que llegan y soplan ¿cómo? ¡así!!! gritaban los niños, inflando las mejillas y soplando, fuerte, moviendo árboles y casas y montañas... Y al colorado colorín, la puerta de la casa se abrió y ¿saben quién salió? ¡una ratona!! gritaron, qué previsible soy, jaja. Después inventamos un cuento colectivo pues dijeron algunos niños que lo que más les gusta de la escuela son ¡las matemáticas! LLegó el Uno, dije y era un número solito, solito, nadie jugaba con él, después llegó el dos
-y era un peleonero, número malo, dijo una niña desde su mini silla
-el tres traía las pelotas para jugar, continué... y el cuatro
-estaba glandote -un niño
- el cinco no quiso jugar con nadie
-número malo, la misma niña
- y luego llegó el seis
... así, hasta el diez que era grande, grande y corrieron todos tras él-
Les hablé del gran tesoro que son los libros, que hay que cuidarlos, no romperlos, no tirarlos al suelo, ni mojarlos, etcétera, como una bibliotecaria se los diría
Dije gracias por invitarme (ya no encontré qué más platicar a los niños) y además ya ni caso me hacían
La directora, como retroalimentación de la sesión les hizo preguntas
¿De qué se trató el cuento que Isabel contó?
Un niño se puso de pie, pidió el micrófono y con sus cinco años: "el lobo sopló y sopló y sopló..." encantador
pregunta:
¿qué otro cuento oímos?
Yoyoyoyo, muchas manitas levantadas, niños y niñas incluídas, una dice: "¡de las letras!"
Así da un chingo de gusto trabajar...
Martes trece. De octubre.
viernes, 2 de octubre de 2009
Esto es un Abecegrama:
Acaba
Blanco como diamante el furioso gato humeante.
Incorporaremos junios, karma, leche, margaritas...
No ópalos, plumas, quelonios...
Rutinar sandeces te ubica verdaderamente
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wolframio
Éste, un Pangrama:
Los demonios nocturnos parecen ser humildes, no se dejan ver, desconocemos su belleza. En el furor diurno gozamos en las engañosas pompas de jabón que tapan nuestros ojos. Kafkianos, creemos padecer xeroftalmia y el demonio nos hace beber whisky y ajenjo.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Cuidado, amigos, con la tristeza, con las alas rotas y los días
en silencio
Cuidado con caerle de bruces al pasado y cerrar
las puertas
del presente
Cuidado con decirle adiós
a un amor perdido
sin antes bien despedirlo
Cuidado, amigos, cuidado con ar ...repentirse
de lo que ya no tiene remedio
mejor será -en todo caso-buscarle otros labios
al responso.
Mario Licón Cabrera
Y leo a Máximo, certero, que dice que ahora te llamás otra y trae a mi memoria los espejos y las voces:
En el viejo cuarto donde te amé
Máximo Ballester
Y no me queda otra más que tirarme de cabeza a recuperar el polvo de aquel cuarto viejo, de los relámpagos que fueron verano y calor que parecía eterno:
el viejo cuarto aquel
lleno de sol
donde me amaste
dónde
ni la oxidada mentira memoriosa
puede resucitarlo
intento desde el vientre virginal de algún pasado
ese lugar hecho de viento y tablas
donde un libro introducción a la filosofía
fue el espejo roto
que no reflejó
ni una cama, silla, objeto
en la inversímil pared que no era tal
sino el trozo de un cerro
no estás tú ni yo, sólo mi cuerpo
de pie
desnudo
y derramándose
el agua fresca sobre la cabeza
un líquido verano que parecía eterno
pero que igual que el cuarto
dónde
ni en el relámpago de los recuentos
existe
martes, 22 de septiembre de 2009
El día, se dice.
Porque la tierra, este ¿objeto, cuerpo, pedazo de materia entre la materia? dio una vuelta más alrededor de su eje
No entiendo del todo, nunca he entendido algunas palabras. Buscar en el diccionario y descubrir que: “el día es una medida de tiempo”
Tiempo en que el Sol está sobre el horizonte / por antonom. Luz del día / Tiempo que hace durante el día o gran parte de él / día en que la Iglesia celebra al santo, el sagrado misterio, etc. / cumpleaños / Momento, ocasión. El día que le pierdan el respeto, se acabó todo / vida / adiado. m. día diado / astronómico / civil / colendo. día festivo / crítico / de Año Nuevo /de años. m. cumpleaños / de ayuno / de bueyes /de campo/de carne /de Ceniza /decretorio /de cutio /de Dios /día del Juicio/de fiesta/de fiesta entera/de fortuna/de gala /de grosura/ de guardar/día de precepto/de hacienda/ día de trabajo/ de huelga/desus/ de iglesia/de indulto/de joya/de Juicio/
de la joya…
y por lo menos treinta acepciones más
hay palabras mucho menos ambiciosas
aguamanil
trompillo
lapislázuli
pobres palabras tan bien hechas y abarcan tan poco Por otro lado, limitando su nombrar se hacen enormes
Este día se llama martes, no es del Juicio Final, ni de cumpleaños (no aquí cerca). Y está a punto de acabarse. O terminarse, concluir, dejar de ser. Un pedazo de tiempo en el que estuvimos y donde parece que nada pasó porque para el universo y la eternidad y el infinito nada pasó en este trocito minúsculo de tiempo que se llama martes y que podría llamarse miligramo, tonelada o metro...
(Si yo fuera palabra ¿que preferiría ser?: ¿punto, oscuridad, gato, malo? ¿o ser cerio, ámbar, tumefacto?)
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lunes, 21 de septiembre de 2009
La cita era a las 7,30. Lugar: un taller mecánico. Llegué casi puntual, jeje (palabra intransigente) Había solo tres personas, me saludaron y saludé con genuino (auténtico suena más impostado) gusto
Llegaron los demás, en total 16. La mayoría mujeres. Trajeron cerveza, botanas, refrescos, tequila
Fue evidente para mí desde el principio. Ya éramos los que somos.
Nos conocimos a los 12 años y por tres compartimos el espacio escolar, los muchos sueños idealistas (¿es repetir?) de esa edad
Nos hemos seguido viendo, eventual, accidental, fortuitamente. En ocasiones con intención de vernos, como en este día. Porque deseamos que el próximo año no se nos pase, no olvidar y festejar los: ¡35! años de egreso de la secundaria
Tuvimos doce años y trece catorce quince años. Estuvimos juntos mientras tanto.
Crecíamos, llorábamos, aprendimos, engordamos, olvidamos, dejamos de ser niños. (algunos no del todo, otros ya no lo eran tanto al entrar a secundaria). Pero allí estuvimos, revueltos, mezclados, unidos a querer o no. Nos conocimos.
Luego, tercer grado se acabó.
Y nos fuimos. Todos de todos. Matrimonios, noviazgos eternos, hijos, estudios, viajes, otra ciudad, país, triunfos y fracasos, medianía…
Viernes, taller. Me asombro y no de comprobar que lo que fuimos, somos. El guapo tiene resabios de su guapura, el simpático aún lo es, la que no hablaba no habla, la que se carcajea se carcajeaba desde entonces… léperos, groseros, se habla de política (¡por supuesto!), de los derroteros de la mantenida huelga, de los compañeros que han muerto recientemente, de los dejados, los que han enloquecido, los viudos, sangrones, extraviados, hasta de aquellos de los que nadie se acuerda
Alguien dice: "levanten la mano los que ya cumplieron cincuenta" La mayoría aún no. Ahora "los que ya son abuelos". Otra vez la mayoría dice no. Que en el bañito que está hasta atrás del taller a alguien una vez, le tocaron las nalgas, que hubo balazos anoche, que la violencia que viene, que la crisis, el frío y el calor
Se acordó una tarea, localizar a compañeros. A la mayoría de los más de 200 que fuimos.
Que somos.
(Y aquí ando: buscándome)
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