martes, 15 de junio de 2010
no es, aun
por obra de conjuros y menjurjes
que le llegan de lejanas estrellas apagadas
en una bolsa de papel llena de ruidos
y escuchamos llanto de niños cuando el gato grita
y los perros que tiran los botes de basura
acomodan morosamente sus ladridos
cuando
nos traen pesadillas inundadas de balazos
miércoles, 26 de mayo de 2010
Meses
Quién sabe, mayo se va también y junio llegará, con sus horas y sus hordas de poetas. Apartaremos para el mismo junio los recuentos.
jueves, 13 de mayo de 2010
Cuadrante: "Cada una de las cuatro porciones en que la media esfera del cielo superior al horizonte queda dividida por el...
Hay mañanas como fue la de este día (a veces son tardes o noches qué sé yo), momentos, espacios temporales, habitaciones desconocidas en las que uno puede extraviarse y de pronto no saber dónde, cuándo. Después de bañarme, muy tempranito, y por el frío que sentí, se me ocurrió pensar que la temperatura fácilmente era identificable como otoño ya tirándole al inviernito y luego, así, como caer en una gota que se desliza por la ventana luego de una lluvia repentina y violenta, me pregunté ¿es acaso otoño, de nuevo? Y estuve a punto de creerlo, necesité de una gran porción de cordura para responder: apenas el invierno sale, aunque ya la primavera tiene más de un mes entre nosotros… fue rudo ubicarme. La desorientación es muy usual cuando al despertar no podemos concebir que todo fue soñado y nos da por creer que lo que dejamos atrás fue lo “real” y pretendiéramos poder dormir (despertar, suponemos) para regresar a aquello.
A veces me da por recordar a Lucina, muy seguido por cierto. ¿Qué es la memoria de los muertos, un baúl lleno de imágenes, palabras algunas inconclusas, fantasía, nostalgias doloridas?
Un día ella y yo mirábamos a Desusito carcajeándose tirado en la banqueta, ella dice que “enloqueció” (o se fue, digo yo), luego de beber toloache y me da su versión del caso: Somos como radios, tenemos un dial (¿por qué siempre pienso en un cuadrante, así se llama también?), nacemos con una determinada sintonización que se va puliendo con los aprendizajes y experiencias; en alguna ocasión o dos o más, con algo que metemos a nuestro cuerpo, con un acontecimiento fuerte, con algún golpe, desintonizamos … hay personas que no estaban bien sintonizadas o que su cuadrante es débil, ya ves algunos radios que la aguja se mueve con cualquier roce… esos, ya no pueden, nunca, sintonizarse de nuevo; nos emborrachamos, por ejemplo y al metabolizar el alcohol, pasar la resaca, allí estamos de nuevo, casi como antes, pero hay quien no pueda y se queda en un mal viaje, un gran miedo, la pérdida... y el aterrizar en la frecuencia incorrecta, quedarse allí, transmitiendo incoherencias, deshilvanando la vida al revés.
Pobre Desusito me digo hoy, viéndolo pasar allá afuera. Y pienso ahora, en la literatura, nunca se lo dije a Lucina, cuántas sintonías recorremos al leer, a veces regresamos a la nuestra original o no pero por lo menos no quedamos en estática vacía. Eso creo.
miércoles, 12 de mayo de 2010
redes
no se puede abandonar así como si nada un sitio
como este
no lo haré aunque parece tan fácil
solo dejarlo
y ya
cuántas facilidades para el desalojo
y sólo porque no hay
palabras no ha habido
muchas
pero habrá
espero
porque allí están
siempre
aunque no se han dejado cazar
últimamente
martes, 27 de abril de 2010
Sámaras
Gabriel García Márquez tiene su Hojarasca y recuerdo aquella novela Leonorilda (eleva el pensamiento a las alturas) donde también hay hojas cubriendo los techos y asfixiando los días. Los olmos producen (provocan, originan, paren) un fruto (no se come) que se llama sámara y parece más un pétalo-saquito con un punto oscuro adentro que es la semilla.
En Cananea hay muchos olmos. En los meses de marzo y sobre todo abril, por las calles y los callejones de este pueblo se ve cómo corren, ruedan, vuelan y se amontonan estas sámaras, muchas, como si de pronto naufragásemos en el realismo mágico. Nadie se da cuenta (por eso es realismo y por eso es mágico).
Entonces está el samerío por todos lados, el sámarismo, sámarerio. Hay que llamarle por su nombre a esas madres tan estorbosas. Sámara, si hasta un personaje de película de terror se llama Zamara. La gente usualmente dice un hojerío, ¿un hojadal?, la hojarasca levísima que nos rodea al caminar.
lunes, 19 de abril de 2010
Escribir
Paso mucho tiempo hablando sola. Escribir es eso.
Pero.
Ya escribir no me seduce como antes hiciera. Construir palabras y decírmelas como si yo las hubiera inventado, sí.
Escribir es eso, pero no siempre.
En las noches, siempre, antes de dormir me cuento cuentos y ya no me importa que al despertar no recuerde ni un acento, ni la mirada de algún personaje que se parecía a quién.
Me digo poemas que me suenan bellos y profundos, cargados de significados y duermo pensando que, tal vez, mañana, pueda escribir un verso o dos de aquellos que en la noche me dieron placer.
Pero despierto y ni una coma permanece, ni la luz del punto final, ni las dulces o dolorosas a veces, palabras.
Camino e invento situaciones, diálogos, escenas actuadas en las calles de mi vida diaria. Los caminos se acortan y llego a donde tengo que llegar, cerrando de golpe la puerta a esos mundos platicados.
En alguna parte del deseo de escribir se me pierde la intención de poner mi pensamiento, vaciarlo, transformarlo en las grafías que alguien o yo misma, pudiera, alguna vez, leer.
Será que es abril, de nuevo (y desde hace más de veinte días)
martes, 13 de abril de 2010
viernes, 2 de abril de 2010
"que te vas para no volver"
Grises y desabridos.
Los días ni son grises, hay solo unas nubecitas.
Perdí mi capacidad de saborear.
Y como todo tenemos que decirlo con palabras recurrimos a los símiles, mi lengua no está en problemas, soy yo.
Tampoco son problemas.
Ah, las palabras.
Abuso y grosereo, ya lo sé.
Cuando quiero plagiar, no plagio... y a veces plagio sin querer.
Cuando quiero volar, no vuelo... y a veces vuelo sin querer.
Esta versión me perturba: Cuando quiero coger, no cojo... y a veces cojo sin querer.
Aplica con toooodos los verbos: morir, zurcir, brincar, pepenar, moler, roer...
Cuando no quiero temer, plagio... y a veces temo sin querer plagiar.
Cuando quiero yacer, no yazgo... y a veces yazco sin coger.
Cuando agüero amar, no amo... y a veces zurzo sin roer.
Ay, las palabras!
(Y los días desabridos y grises)
viernes, 26 de marzo de 2010
Decir
Daniel Leyva, en ¿ABCDErio o ABeCeDamo?
Es viernes, nada se ha acabado, parece que el frasco sigue lleno, los juguetes aún funcionan casi todos, casi bien, casi divierten todavía
Ya no es jueves, todavía no es sábado, mera administración, papelería con que llenar los cajones, la vía corriendo bajo nuestros pies que creemos corren
La palabra es la gran metáfora ¿De qué? De la metáfora, claro
Afuera el viento. Adentro el aire. Afuera: el aire coriendo. adentro: el plácido aire somnoliento
Poner nombres, apropiarnos de lo nombrado, adjetivar para fingir conocimiento. Adverbiar para sentirnos con los pies sobre la tierra.
Abajo de la tierra.
Adentro para salir tal vez a ser flor, gusano, alimento
Afuera para caminar, amar, oler la flor, pisar el gusano, alimentarnos
Así seguir
- aglutinar
- amontonar
- acomodar
- arrumbar
- encimar,
- arracimar
letras, palabras, frases, párrafos, mentiras, verdades, como se llamen, como las hemos llamado... Decir.
martes, 23 de marzo de 2010
no es aún
por obra de conjuros y menjurjes
que le llegan de lejanas estrellas apagadas
en una bolsa de papel llena de ruidos
y escuchamos llanto de niños cuando el gato grita
y los perros que tiran los botes de basura
acomodan morosamente sus ladridos
cuando
nos traen pesadillas inundadas de balazos
miércoles, 10 de marzo de 2010
viene diariamente
me mira con sus ojos verdes
me cuenta de sus días tristes
de sus noches solo
y se va
con sus ojos tristes
me cuenta de sus días solo
de sus noches verdes
y se va
siempre con sus ojos solos
habla de tristezas verdes
y se va
(borrador para una canción)
miércoles, 3 de marzo de 2010
metáfora
limítrofe
hipérbole
caníbales
amígdala
migala, qué bella palabra, quisiera ser una y que así me llamaran
La clave lada para llamar a las Antártida es 672. A algunas personas saber esto les estorba, es como archivar pelusa, plagar de polvo los cajones, hacer apartados de niebla. Creen.
¿Mi mente? se siente sumamente satisfecha de saber esto y otros datos totalmente inservibles, prescindibles, olvidables, ¿lo contrario de inapelable es pelable acaso?
¿Qué será peor: consinti o sintigo?. Medio plagio no es igual a plagio entero ¿o sí?
Mira, querido y lejano Roberto, lo que leí: los cuervos tienen el coeficiente intelectual aviar más alto. Vaya.
El día ya sin tanto frío es miércoles y escribir no es lo mismo que tocar, cadena de certezas vanas, vagas, vacías, ya estamos en marzo, el tiempo no se mide ni se pesa, no podemos.
miércoles, 10 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
El día de hoy las nubes estuvieron dándonos la piel. Aún están, no se ve más allá de unos metros. El día se nos da neblinoso.
Neblinear es lloviznar pero enebral es un sitio poblado de enebros.
nebladura. (De niebla y -dura). 1. Daño que con la niebla reciben los sembrados. (¿dura?, de duración o de dureza?) y 2 : ¡modorra del ganado lanar!
La nebrina es el fruto del enebro
lunes, 25 de enero de 2010
Hay una canción que me parece de lo más triste y no necesariamente lo es... se llama: "LEÑA DE PIRUL, es de Tomas Méndez, aquí está la letra:
Siempre que me hablan de ti
es para hacerme llorar
Siempre que me hablan de ti
es para darme la queja
que te ha ido muy mal
Con lágrimas te advertí
solo te van a engañar
y hoy de fracaso en fracaso
mencionas mi nombre
y eso me hace llorar
Cuánto quieres porque me olvides
cuánto quieres porque me dejes
cuánto valen tus desprecios
cuánto quieres porque te largues
y me dejes vivir en paz
Pobre leña de pirul
que no sirves ni pa arder
Pobre leña de pirul
que no sirves ni pa arder
Nomás para hacer llorar.
¡Huy! Sí, sí que está muy triste, viéndolo bien... Pero como consuelo, se asegura que el pirul "da buena trementina y con sus bayas se hace en América una bebida muy grata." Tengo que averiguar qué es y para qué sirve la trementina, y eso de "bebida muy grata" no se me antoja nadita, suena a leche o a té negro tibios (¡uhh!).
Ahora estoy leyendo a Jorge Ibargüengoitia, habla en un artículo publicado en un periódico primero y luego en una compilación de textos suyos Ideas en venta, del pirul entre otras muuuchas cosas. Sólo de él y de Julio Cortázar he procurado leer y releer todo. Lo del segundo es mucho más material, bastantes más libros y géneros, eso sí. ¿Y cómo una canción me llevó a una confesión de aficiones literarias? le digo a Omar o le decía (que casi es la misma situación pero no) que en algún momento, temprano a veces, otras no tanto, un escritor, una obra, un texto, pone ante nuestros ojos, la visión, aquella, ésta, con la que veremos de allí en adelante... Así fue.
viernes, 22 de enero de 2010
y verde
taza negra
la acerco a mi rostro o viceversa
con mi aliento alboroto
el vapor que sube a mis mejillas
los ojos casi adentro
del oscuro recipiente
Afuera ha llovido
por dos días
el agua es un lugar
y el tiempo
por suerte o por cuestión
climática
el cielo permanece gris
en este día definitivamente
otro color
ya no combina
.
jueves, 14 de enero de 2010
Hay cerca de veinte computadoras, la primera, de izquierda a derecha la ocupa un niño, es hijo de alguien que trabaja aquí, va a preescolar. Lo conozco, me acerqué y encendí la segunda. Él veía un video de animales gigantescos, la evolución... Me quedé de pie mientras encendía y porque no quería, aún sentarme. Mira, me dijo, aquí se ve cómo empiezan a crecer, me acerqué y en efecto en la pantalla se veía cómo un animal que apenas tiene una rudimentaria columna vertebral crece... Así estuvimos ambos viendo el video, yo ocasionalmente poniendo atención a la pantalla que me correspondía, hasta que se ve en el programa un escorpión gigantesco, varios de hecho... ¡huy! le dije qué bueno que no hay de estos ya
Y él, imperturbable y veloz, sin meditarlo, me dijo:
-En el paraíso sí va a haber
-¿Sí?
-Sí, pero no van a picar... Y dinosaurios también habrá
Sin siquiera voltear a verme lo dice desde su plena convicción y creencia a los cinco años.
¿En mi paraíso qué animales habitarán? espero que no escorpiones, no dinosaurios, no cucarachas, ni vacas
Cuánta envidia sentí. Necesito creer. Lo requiero.
martes, 5 de enero de 2010
Yo no
Escribir desde la idea. Supongo que es lo
- ¿ mejor
correcto
ideal
más práctico?
Una persona
Ø concibe
Ø crea
Ø imagina
Ø piensa
Ø idea una idea
Se plantea una
Ø temática
Ø un argumento
Ø una película mental
Ø un rollo
Ø una trama
Ø un concepto
Y de ese tema y/o esa idea nacen otras ideas y otros temas (ideas temáticas, temas ideáticos)
Luego, después del cruento y tan descrito, documentado y reportado enfrentamiento con la página en blanco, escribe. Consigue
Ø expresar
Ø decir
Ø manifestar
Ø exorcizar
Ø conmover
Ø etcétera
Me temo que por estos lares, terrenos, superficies o cavernas mentales eso resulta poco menos que imposible… Poco menos… ¿dónde estará el metro, la balanza que mida la distancia y determine que aquí es menos, allí es lo imposible, allá es más que imposible… ¿qué es más que imposible: superimposible, ultraimposible?
Cuando no está la palabra a veces no se puede desde aquí, esta boca que cada quien es, escribir nada
Cuando hay palabras de más, tampoco se puede
domingo, 20 de diciembre de 2009
Esto que digo que a veces pasa es muy grato (casi efímero y uno debe grabarlo en donde se pueda, nunca perderlo de vista) y pudiera titularse:
Algunos queridos amigos
Hacen que lo en una canción se dice: "A veces llegan cartas con sabor a gloria llenas de esperanza (...) Son cartas que te hablan de que en la distancia / el cariño creced // A veces llegan cartas que te dan la vida que te dan la calma" resulte muy creíble
Estaba sentada cerca de la ventana, antes de mediodía, comía tejocotes de los chiquitos, muy rojos, cosiendo una cola de diablo para Mar, luego de haber hecho los cuernos con una diadema y fomi. Afuera suena un silbato. Es ¡el cartero!, el Happy ladra como perro loco que no puede ver al cartero. El cartero se recarga en el cerco a esperar que alguien salga (ni voltea a ver los ladridos), Mariana sale corriendo, veo cómo recoge algunos sobres e instruciones. Regresa y dice mami, tienes que firmar. Firmo
Los amigos que me han hecho llegar libros. Oh, qué decir de ellos, qué decir, que de verdad lo diga, si son ese cabello que nos roza, el perfume que de pronto llega a la neurona, el sabor del recuerdo en la papila más entrañable de la lengua, son eso que a veces se llama felicidad con su estar presentes desde lejos
Omar que desde Chiapas
Pina, cuántos años, cuántos sobres
Roberto, el castillo, de Tijuana, con sus cuervos
Fco. Javier que me ofrece enviar de España un libro que me gustará, dice
algunos amigos mandan cartas, libros, revistas...
Llegó a Cananea el viernes 18, qué maravilla, mucho más que todo lo que a veces proporciona esta virtualidad... un libro, oler la tinta, acariciar el papel, disfrutar el color naranja de la portada, la textura de En la orilla, de Máximo Ballester**, qué rico, un libro nuevecito, para mí, para mis ojos, mis manos, mi corazón... Gracias, muchas gracias
**(el año pasado, justo hace un año, llegó su libro Musas extraviadas, qué bello)
jueves, 10 de diciembre de 2009
busco en la oscuridad
un eco de tu nombre
estoy de pie desnudo
camino y siento esto
adentrarme desnudo en una sombra
acogedora y ávida y a eso
yo lo he llamado siempre con tu nombre
Tomás Segovia
- la persiana
- la ventana
- unos tres metros de pasillo
- otra pared con ventana
- persiana
- cinco metros de aula vacía
- pared
- persiana
- vidrio
- unos veinte metros más allá, cerco
- treinta o cuarenta metros más, cerro con vía
- atrás, cerro pelón
- el cielo, la cebolla azul
- el universo (no es negro, ni gris, es ¡beige!)
- ya nada
- todo
Y el viento:
cortinas moviéndose
paredes frías e invisibles
espinas flotadoras
ruido volador
sonido papalote
rehilete canto
Creo que la idea del poema se parece a esto: Tango blandengue