jueves, 11 de octubre de 2007

No podrás mirar en el espejo lo que veo
cuando en él me miro

y la voz que escucharás cuando te hable
no es la misma que yo escucho
desde allá (¿o acá?)muy dentro

Las palabras deberán oscurecerse
para que puedan
por fin

Iluminarnos

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Genial. Es cerrar los ojos para ver. Es el eco, no la palabra, lo que queda en texturas aún por discernir, por escrutar.

Te felicito. Y te doy un beso.

Máximo Ballester dijo...

(Sí los hechaba de menos)

Yo por mi parte estuve sin hacer visitas porque estaba con mil cosas primero y sin internet después. Gracias por haber vuelto a pasar.

Otro beso.