miércoles, 9 de abril de 2008

Parece carta pero es borrador

Las 12:53 de este día lleno de viento, ventana, ventanal, vendaval, vendimia, ven conmigo, ventila, ventea, ventisca, verdea, versifica y ventisquéame… en este miércoles nueve de abril del cero ocho año… ¿Dónde estarás, allá, cuando esto escribo… allí?

(Allí o allá, yo lloviendo es decir llorando, llegando y yéndome, ya ves, la luna llena, llamando a la llama, llenemos de llovizna el llanto. Ay, la llaga)

El viento es solamente “Corriente de aire producida en la atmósfera por causas naturales”, pero un viento empecinado y pertinaz que llega y se queda por más de tres meses no cabe en esa definición escueta y parca.

Ahora ha traído nubes, hace frío.

Mi padre siempre me ha dicho que el viento es algo serio. Me cuenta que siempre pudo trabajar, con nieve, sol, frío, con lluvia… pero el viento, dice, vuelve loca a la gente, hasta los perros enloquecen bajo las garras descarnadas del aire que se acorrienta y vuela…. El viento se mete a la cabeza, aturde, confunde, uno siente que todo lo hace mal, concluye mi padre.

Y ayer un hombre que siembra habas y tiene algunas vacas me decía que el viento hace que sus depósitos de agua estén llenos, pues los molinos no dejan de dar vueltas… pero el viento no es tan bueno, también me dice, casi susurrando... seca la tierra, se lleva la humedad, arrasa con las flores. Eso me dijo y yo viendo su rostro pensé que el viento agrieta la piel, endurece el cabello, deja los ojos resecos, nos vuelve locos, sí.

Hace días, no se lo achaco al viento (aunque ahora que lo pienso…) ¿conoces el dicho “estoy de un poeta subido”? pues bien, yo no, en todo caso digo que “estoy de un poeta bajado” o algo así, no sé qué me pasa, algo aquí adentrito (tú sí que podrías meter mano para componerlo, estoy casi segura), se me está deshilachando, algo se está haciendo jiritas adentro de mí, húmedas y minúsculas tiras deshiladas, deshabitadas, desoladas serpentinas arrugadas… ya no me uno… me paso los días pensando, deseando, de verdad ansiando escribir...

No corregiré esto porque siento que al quitar, agregar o cambiar, lo que uno quiso decir termina convertido en lo que uno puede querer que los demás lean. Y no siempre coinciden ambas cosas.

Barlovento, sotavento, ventilador, ventosa, ventarrón, ventolera, rompevientos, aventar, lindas palabras…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Te saludo amiga, y esperando que pronto llegue Bolaño y los demàs infrarrealistas a Cananea.
Ojalà nos veamos en las Horas Junadas. Te voy a llevar un poco de tròpico y voces de selva desde esta ùltima frontera.

Navo, afectuosamente

Anónimo dijo...

Ay, Fita. ¿Qué puedo deciros, Comandata?
Qué borardor tan lindo y doloroso. Y yo que amo el viento...

Aquí estoy y nuestra casa (esa en gestación) sigue tejiéndose con nuestras ansias de habitarla. Ojalá muy pronto puedas pisarla -como esperamos hacerlo nosotros- con los pies descalzos y junto a Mariana.

Un abrazo; dos. Muchos.

p.d. Navo. A mí traéme un dije muy lindo de aquellos que ni siquiera alcancé a comprarte en aquel junio.

Abril Lech dijo...

¡Qué bueno que no lo has tocado ni corregido! Los escritos se merecen, de vez en cuando, la pureza con la que han nacido. Este lo merecía. Mis besos.

Máximo Ballester dijo...

Si hay algo que estás - se me ocurre- es divertida. Y lúdica y eso está muy bueno, querida amiga. Te has puesto a soplar y me has despeinado ciertas ideas: a aventar, a ventilar, a ventiludear, ventiscar.

Muy fresco tu escrito tan lleno de vos y de voz al viento.

Un beso como soplado, no al descuido.

Buch dijo...

Casi lo veo como Máximo Ballester. Te veo traviesa, sin negar que estés lloviéndote (Eso te ha quedado genial)Pero qué bueno que encuentres ánimo para las travesuras, Isabel.

Qué bueno.