miércoles, 7 de enero de 2009

Yo cotejo

Me gusta mucho comparar (vestigios de alumna de Darío en mis manías cotidianas… ¿tienen que ser cotidianas? si no lo son no son manías, me dice una vocecita que a veces me corrige y me dicta cosas)

Si son textos, canciones, personas, imágenes, palabras, a veces comparo. No lo hago con mala intención, ni deseando establecer jerarquías, sólo suelo buscar similitudes, relacionar (¿para qué?... supongo que para estar). Es más, las semejanzas no las busco, me brincan a la cara (¿ven? Aquí está lo irremediable si vieron Alien…)

Oigo una canción y otra me está sonando en la memoria (bocina inverosímil, invencible, invaluable) Veo un rostro y otro se me aloja en la retina (en el punto ciego, ja) diciéndome dónde, a quién se parece, esos ojos cuándo me miraron… Las palabras son sitios encantadores en los que voy y vengo, comparando. Los significados juegan a las escondidas…

Como ejemplo, este bolero de Vitín Avilés que me gusta y me dice tanto:

Temes

Temes, que yo diga un día

en cualquier esquina

que tu fuiste mía,

en una aventura

donde no hubo amor.//

Temes, que se entere el mundo,

de que en tu pasado

soy lo mas profundo

y aunque tú lo niegues

que miedo te doy.//

Brindo con silencio, mi

homenaje triste

al ayer de besos, que

pasó y no existe

nunca diré nada,

prosigue tranquila

con tu nuevo amor.//

Sientes, un miedo terrible

mas leí en tu cara

que lo más que teme

tu vida vacía

es que diga un día

que yo te olvidé.//

Brindo con silencio, mi

homenaje triste

al ayer de besos,
quepasó y no existe

nunca diré nada,

prosigue tranquila

con tu nuevo amor.

¿A poco no se parece a esto, de Asclepíades?:

Me niegas: ¿y para qué?

No hay amantes, querida, en el otro mundo, ni amor más que el de aquí:

sólo los vivos conocen la dulzura de Afrodita…

allá abajo, allá en el Aqueronte, prudente virgen,
polvo y ceniza seremos solamente al yacer juntos.


Otro ejemplo, esta canción que alguien me dice que es muy naca (extraño concepto del que deseo hablar algún día), “Abeja reina”:

Con amor te busqué un colmenar / Te llevé de la mano / No dormí fabricando la miel /Que te alimentara.// Con el polen mas fino del mundo / Construí tu cama / Trabajaba panal por panal / Mientras descansabas.// Me equivoqué, me equivocaba /


(un inevitable paréntesis, Rafael Alberti me susurra: "Se equivocó la paloma, se equivocaba") Sigue canción:


Mientras te amaba / Poquito a poco /Me aniquilabas. Y te sentías /Abeja reina que ambicionaba / Abeja reina una colmena / Abeja reina de oro y seda. // Y yo sabia / Abeja reina vendía mi vida / Abeja reina con tal de darte / Abeja reina lo que querías. //Te ofrecieron un trono mejor / Donde tu reinaras / Desayunas caviar con champán / Todas las mañanas. /Te podrán sobornar pero nunca / Te darán su sombra / Y el amor mi querida señora / Con nada se compra. / Y te sentías /Abeja reina que ambicionaba / Abeja reina una colmena /Abeja reina de oro y seda. / Y yo sabia /Abeja reina vendía mi vida / Abeja reina con tal de darte /Abeja reina lo que querías. // Donde estarás amor /Que te darán de cena /Quien te cobijara /Abeja reina. //Donde estarás amor /Que te darán de cena /Quien te cobijara /Abeja reina.

Y este Bellísimo poema de René Char?

Consuelo

Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi amor: el
que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda: ¿quién en
verdad le amó?
.
Mi amor busca su semejanza en la promesa de las
miradas. El espacio que recorre es mi fidelidad. Dibuja
la esperanza y en seguida la desprecia. Prevalece sin
tomar parte en ello.
.
Vivo en el fondo de él como un resto de felicidad.
Sin saberlo él, mi soledad es su tesoro. Es el gran meridiano
donde se inscribe su vuelo, mi libertad lo vacía.
.
Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi
amor: el que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda:
¿quién en verdad le amó y le ilumina de lejos para que
no caiga?
.

Entrepierna es una palabra, entre piernas es una situación, entre las piernas es un lugar... callejón es un lugar, se parece a lenteja, lenteja se parece a caracol, caracol me suena a baba, baba a palabrerío, palabrerío a discurso, discurso a convencer, convencer a tu entrepierna, que es sólo una palabra...

.

Claro, nada nuevo bajo el sol... aunque pareciera que se trata de soles distintos los que calientan cada cabeza.

.

4 comentarios:

Mari dijo...

Sí. Pero no.
Muchas canciones de amor me suenan a que dicen lo mismo, y a que en realidad hablan de desamor o más bien de miedo, eso.
Sin embargo algo nuevo hay bajo el sol, porque tu forma de decir que "no hay nada nuevo bajo el sol" es nueva.

=)

Y un beso

Anónimo dijo...

Hola ola... por aquí, cotejando.

¿Qué tal el frío de esta mañana por ahí?

aquí nos salía algo parecido al humo por las palabras.

Un abrazo con ese aliento.

Máximo Ballester dijo...

Qué pedazo de post!!!
Cuánto trabajo, amiga. Riquísimo, de riquísima lectura. Pero también qué manera de jugar al comparar, recordar, construir de a fragmentos y unir en una feliz aventura.

Un beso.

Buch dijo...

Es un vicio comparar. A mi me pasa lo mismo, aunque no dispongo de tanto talento, claro. Pero muchas canciones las llevo en pareja. Cuandop no en tríos o en tormentosas orgías de cuatro y más. No hay límite.