miércoles, 5 de octubre de 2011

Horas de Junio, 2009

Para Mario Licón
allá, tan lejos

Hola, querido Mario. Tu comentario sí quedó en detemertetanto (me encantó eso)


Llegué al último cuarto de hora de lascalienteshoras; no vi a Mosiváis, pero me cuentan que aunque nunca llueve en el sur de hillo, el día del homenaje la lluvia provocó un apagón permanente y que la ceremonia, rector incluído se efectuó con velas, veladoras u objetos parecidos. A mí, que no estuve allí, me parece enternecedor el asunto, original y poético... aunque quién sabe.

El sábado por la tarde sólo alcancé a presenciar la última mesa, Casildo video del pluma blanca, risa y aplausos al por mayor. De allí al convivio homenaje a Marcial Alejandro, cantaron muchos, lloviznó un poquitín y cenamos muuuy tarde.

En Guaymas estuvimos todo el domingo o casi, si contamos las horas de camino, sabes que las paradas en cuanto ocso se atraviese se llevan un buen de tiempo (muy bien aprovechado, eso sí, la sed es para mitigarse)

Allá, como era de esperarse, nos embriagamos, hubo aguamalas, comimos, cantaron, bailamos, hicimos cosas (¡hasta leímos!), pero sobre todo nos la pasamps bien, hablamos, compartimos libros, direcciones, tú ya sabes... Lloramos.

Y creo que es todo lo que te contaré por ahora, porque me buscan y si dejo esto en calidad de borrador quien sabe cuánto pueda mandártela (o) -las cartas de antes no eran ambiguas en cuanto a género, eran ellas-

Y ahora un abrazote con beso.

2 comentarios:

Abril Lech dijo...

Cómo somos con las cartas... se va un pedacito de nosotros en ellas, ese tiempo compartido devenido imágenes verbales...

Te dejo un beso!

Lacorsaria dijo...

Carta para entregar en labio