jueves, 1 de marzo de 2007

Esta noche casi me convenzo
de que estoy inmune a las ausencias:

inmune a las ausencias
ausente del dolor
doliente acongojada
congoja de perderte
perder la sensación
sentir:
que ya estoy curada de espanto
en esta ausencia
y no necesito un diente de ajo
en el ombligo
en cada pérdida

4 comentarios:

Mari dijo...

=)

Me hizo sonreir (aunque tiene un tinte de tristeza)

Besos, poetisa.

Máximo Ballester dijo...

Me sonrio con tu buen final y mientras pienso en ese "casi" del principio.

La sensacion de inmunidad a ciertos sentimientos tiene la fragilidad de una gota de agua. Pero bendita sea la fortaleza que a veces oponemos a esos vedavales que irrupmpen sin avisar.


Un beso, no vale ponerse inmune.

Mari dijo...

El diente de ajo en el ombligo me encanta, jeje

JeJo dijo...

Al final uno termina como piedra ante la ausencia. Puedes quebrarte en mil pedazos que no duele.

Ausencia ...
Congoja de perderte ...
Que te van a hablar de Amor !!!
(Como en un tango.)