jueves, 24 de mayo de 2007

El regalito


Me diste un gran regalo al irte
lo disfruté con emoción al recibirlo
enorme y luminoso
y con un moño ingenuamente lila.

Lo puse ante mis labios
para besarlo: se sentía fuerte
limpio y con sabor metálico.

Lo olí y supe que tu ausencia
estaba llena de aromas frescos
de mares y de vientos.

Al moverlo escuché una brisa
como de niños durmiendo:
ruiditos suaves y tiernos.

Me creí feliz y estuve
un rato con tu regalo bailándome
en las manos
pensaba que tu ausencia
era mi patrimonio
la mejor herencia.

Pero hoy no sé qué hacer con el paquete
su peso es algo demasiado duro
no sé dónde ponerlo
no hay mesa, ventana, ni persona que lo aguante
encima
no tiene entrada, ni salida
ni nudo corredizo, tarjeta dedicada, nada.
Me cansa con su aroma suave
mis dedos se enfriaron en el metal de su envoltura
el ruido no es el ronroneo de niños que duermen
sino el suspiro de la carne pudriéndose.

Ven, por favor
lleva tu ausencia lejos
regálala a otra gente
no me la des a mí.
Arrebátamela.
que no es mi santo ni cumpleaños
ni añonuevo ni nada que merezca festejarse
con un regalo
de tal naturaleza.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me escondo en el anonimato
solo para sentirme "alguien"

Escribo, luego existo en este espacio virtual

Pero no quiero ser de carne y hueso, porque entonces, me pueden matar ....sin chiste

Aun así respiro en tu blog y me alimento de tus poemas, que no siempre son fáciles de digerir

Aun así, me siento en tu regazo y disfruto de tus palabras que viajan al infinito y regresan sin el cansancio de los pies vencidos

Por eso soy anónimo y, esta libertad me da vida propia y un poco, solo un poco, de felicidad cuando me imaginas

jose fá dijo...

huy!... para mi desaforada imaginaciòn esto es un reto

Fab dijo...

todos somos anónimos.

Adios.

Mari dijo...

Mmmm...

Sobre el poema: a cerrar puertas tocan.
Estoy medio rarilla últimamente, ya no recibo algunos regalos que no son regalos... ays! Y se siente bien eso.

Sobre el anónimo... me callo, que no es mi tema. =)

Mari dijo...

No es mi tema mientras que no levante polvareda y se le meta un granito de tierra en el ojo a Jo, que ahí sí me meto, eh?

Máximo Ballester dijo...

El gran regalo de moño lila al desenvolverlo no era tal. Demasiado pesado, incómodo, áspero al tacto y a la mirada.

Mejor deshacerse de ciertas cosas y mirar con alivio el lugar que ocuparon. Ese aire limpio que queda, ese espacio donde poder colgar una luz, por ejemplo. O este

beso.

IOSU dijo...

En realidad nada es lo que parece.. pero muchas veces parece lo que es!!