viernes, 28 de julio de 2006

De venirse
a los amorosos digo:
deben irse

El ruido mojado
que nace de la noche
lloviznada

cómo me despierta enfangada y manoteando tu recuerdo
cuánto desearía que tus manos me salvaran del insomne naufragar
en este mar de gotas dulces

2 comentarios:

Víctor Hugues dijo...

El humano siempre recurre al agua para desentrañar la muerte, el amor y la vida. El agua seminal lo llena todo.

jose fá dijo...

Claro, la memoria casi se llama agua.