sábado, 25 de agosto de 2007

Tiempos:

1

Se encaja entre la saliva el olor
las manos resbalan y se llenan de congoja
atorándose en los nudos

2

Abro los ojos
sin culpa
mientras muerdo las almohadas
en lo oscuro del silencio sucio

3

La vereda sigue siendo
piel para afilar los dientes
y precipitarme entre gemidos
al olvido

4

Tironeando de tu nombre
que me tira y que me salva
me voy rumiando
mi hùmeda
venganza

1 comentario:

Máximo Ballester dijo...

1-Lo bueno de las manos es que no aprenden jamás. Porque lo saben todo las muy obstinadas.


2-La luz de esos ojos es un sonido limpio contra la sucia oscuridad.


3-Los dientes muerden pasos en la vereda dura. El olvido come todo lo que tenga una sombra.


4-Dicen que la venganza se sirve en un plato frío. Una mujer rumiando, tirando de un nombre, ilumina con sus furias la noche. La venganza entonces es amor vista al revés.


5-Un beso.