viernes, 23 de febrero de 2007

Pastel
Al caminar hay varias opciones simples para la mirada; tres sitios en donde posarla. Una, hacia el frente y si así lo hacemos podremos ver árboles, autos, gente, casas. Otra, es dirigir la vista hacia el cielo y entonces lo que vemos son nubes, inventamos el color azul, creemos en el vuelo de los pájaros, se nos atraviesan los cables de la luz, del teléfono… hasta el arcoiris que en realidad no existe podemos verlo, (porque lo vemos es únicamente que existe)
A veces estas opciones se reúnen en una misma mirada y parece pastel de varios sabores: las montañas azules, verdes, gris oscuro, una capa de nubes, crema esponjosa que sombrea la tierra que hay debajo y la capa superior es un azul que sólo el cielo y nuestros ojos suponen.
La tercera opción es hacia el suelo, caminar mirando la calle, el pavimento, los charcos, hojas secas, lodo, excrementos. Así caminé hoy, elegí esta posibilidad porque las nubes me apabullaron, son tan hermosas y casi perfectas en su ser efímero que me sentí aturdida, y porque la gente, porque los autos, porque los árboles no me dijeron ven… Caminé, entonces, viendo la basura tirada, vidrios rotos, de colores, transparentes. De reojo veo el movimiento que me indica si hay que cruzar una calle, si hay que detenerse. Veo huellas en la arena, en el polvo, marcadas en el que fue cemento fresco, hay fragmentos de papel, escritura mutilada, números enlodados, insectos, trozos metálicos, chicles masticados, colillas. Así voy, clasificando aquello que piso o que podría haber pisado si no tuviera el cuidado de mirar. Cruzo una calle y a la mitad me detengo: una figura extraña atrae mi mirada, la amarra y me quedo anclada viendo: allí en el pavimento, donde hay manchas, goterones de aceite, hay otra figura, la analizo y descubro que es una rata.
Aplastada en el cemento, parece fundida en él, como si fuera un dibujo, una acuarela de grises… no, pastel con marrones y negro, con tinta rellenada, con hollín, coloreada con lodo. Una rata que tal vez recibió encima un auto, dos, un camión cargado, un autobús, un tren no pudo. Mide unos treinta centímetros o más, me impresiona su posición, como si posara, con su cola extendida, las orejas levantadas, los bigotes… y estoy mirándola y pensando que si miro al cielo jamás podré tener esta visión porque hasta los pájaros descienden en la muerte y cae también la lluvia y la gravedad nos dicta cómo hacer. He mirado perros muertos*, gatos, cucarachas despanzurradas en las esquinas, tanta muerte tirada, pero nunca he visto algún cadáver en el aire... Han pasado algunos minutos, me saca de mis pensamientos un claxon, estoy parada a media calle filosófica... mientras me escurro aturdida hacia la banqueta me pregunto si esa rata tal vez se detendría anoche a mirar cómo en la calle un pinacate yacía muerto, casi como dibujado entre las sombras...

*para saber de perros muertos, leeremos a Carlos querido en http://sonarquevemos.blogspot.com del día martes 20 de febrero de 2007: "Los perros que no ladran"

5 comentarios:

franck dijo...

veamos pues la irritacion del día:
una pinche rata muerta
unas nubes perfectas
un recorrido teorico del estar hasta el ser (y de regreso)

Dado que
BAGDAD (19 de feb Agencias ).- Extremistas contraatacaron ayer, en su primer atentado a gran escala contra el operativo de seguridad en Bagdad encabezado por Estados Unidos, utilizando coches-bomba que mataron al menos a 63 personas, dejaron decenas de heridos y enviaron un sangriento mensaje a funcionarios que presumían que las facciones extremistas estaban de huida.

Por otra parte, las fuerzas estadounidenses e iraquíes informaron que mataron a 15 insurgentes y se incautaron abundantes armas durante redadas llevadas a cabo durante 24 horas en barrios bagdadíes, en los que se considera que se esconde a extremistas sunitas y chiítas.

Las redadas se han intensificado en el área de Bagdad desde que entró en vigor, el 14 de febrero, el nuevo plan de seguridad apoyado por Estados Unidos.
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y la pinche rata con todo y sus bigotes
aplastada contra su voluntad, contra el pavimento, contra el cielo, contra la existencia
.. y de regreso a Irak, me pregunto cuantas ratas habran muerto en este atentado donde 63 personas murieron y centenares quedaron heridas?

me desdoblo en mi ironica y perniciosa critica a la existencialisma ser del ser

jose fá dijo...

franck?: lamento haberte ofendido

aunque no del todo

Mari dijo...

Buena descripción de lo que hay "abajo". Esa rata puede representar a todos los muertos. O a todos los asesinos. O a todos los que se sienten ratas. O a todos los que están enojados y ven ratas en los demás. O nada, claro. Si uno quiere no ve nada en eso, ni ve nada en ningún lado, ni ve su propia nariz. Y tal vez necesite ver millones de muertos para sentir "algo". Y también puede representar mis miedos, mis taras, mis lugares oscuros. Y las ratas que atropellaron a la rata, claro.

Me gustan tus escritos y tu sensibilidad. Y estoy bastante airada últimamente, je.
=)

Máximo Ballester dijo...

Me ha gustado tu cronica. Me recuerda que en estado abierto de sensibilidad extrema un puntito de nada, una basurita, el deshecho de un segundo, un sonido ajeno y efimero puede cobrar vida si lo sentimos, si lo miramos con la percepcion que nos ha sido dada.

Una muerte puede ser toda la muerte. Confirmacion de que cosa es existir, ser. Que cosa -adivina- es este beso?

Elmer dijo...

hay, tambien, en esta fina poeta, que nos rescata, una gran capacidad de ver y de sentir la vida que la circunda, no sólo la muerte de la flor...y de la espina.