viernes, 17 de octubre de 2008

Fructifica la memoria del niño
que fui
que fuiste
y arrodillado al margen
te hundes en el deseo de nadar
en aquella risa espumosa
que tenías
que tuviste

Duermes
.

1 comentario:

huggh dijo...

hermoso texto e igualmente muy bueno tu blog... me gusta y festejo y saludo y agradezco