jueves, 13 de noviembre de 2008

Hoy es jueves


¿Para qué lee uno novelas? (El proceso y las razones que puedan tenerse o no para leer cuentos o poemas son otros, no intentaré hablarlo). Para aprender, viajar, conocer otros pensamientos, vivir a través de los personajes, sentir. Tal vez.

Por los motivos que sea hay novelas que uno (en este caso yo, ni idea de lo que los demás hagan en su elección de lecturas) lee más de una o dos veces (dos aún parece coherente, tres ya inspira desconfianza, cuatro es casi enfermizo... habiendo taaaaantas novelas)

Dulce jueves, de John Steinbeck es una novela que leí hace tiempo, cuatro veces tal vez, o más. Recuerdo los pulpos que allí aparecen, la descripción de las mariposas embriagadas luego de llegar y alimentarse en los bosques michoacanos, las patitas temblorosas, cayendo mariposa sobre alfombra de mariposas ebrias...

Igual que pasa con los recuerdos (la lectura es pasado, por supuesto y pertenece a la memoria) inventamos el argumento, lo cambiamos.
Dulce Jueves es una historia de amor básicamente. Un día de estos la leeré de nuevo. Me lo prometo.

El jueves es un día como todos...

"Jueves" es sólo una palabra, un intento de los muchos que hay de manejar, dividir, nombrar, controlar el tiempo. Es lindo creer que podemos. En todo caso, saber dónde estamos parados a veces ayuda.

Hay un poema:

Definitivamente jueves
Waldo Leyva

Quiero que el veintiuno de agosto
del año dos mil diez,
a las seis de la tarde como es hoy,
pases desnuda atravesando el cuarto
y preguntes por mí.
Si estoy, pregunta, y si no existo,
o si me he extraviado en algún lugar de la casa,
de la ciudad, del mundo,
pregunta igual, alguien responderá.
El primero de enero del año dos mil uno será lunes
pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada
tiene que ser definitivamente jueves
y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir.
Las calles serán las mismas para entonces,
los flamboyanes de efe y trece seguirán floreciendo,
muchos amigos no estarán
y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa,
de la ciudad, de mi país, del mundo.
Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar,
prepares la piel
_________el corazón
________________las ganas de vivir.

Aquí es un jueves: un día. Con nubes, frío, trabajo. Un día que sólo se llama jueves. Sin mariposas, sin pulpos, sin canciones. Sin ganas de vivir.

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por este jueves...
es un abrigo extra que hoy jueves a esta hora necesitaba

mañana te contaré más de ese motivo... es el que hoy jueves habíamos abordado

¿lo recuerdas?

Máximo Ballester dijo...

Hoy es domingo y poco recuerdo qué hice el jueves. ¿Eso ayuda en algo?
Jueves, el día que Vallejo eligió para su muerte.
Creo que alguna vez me nombraste esa novela de Steinbeck. Lo que si es seguro es que me hablaste de pulpos a propósito de un aforismo mío.

Hermoso el poema. Tiene ese grado de intimidad que desnuda con poco al que lo escribe.

Sin ganas de vivir no puede dejarse un beso.

Así que, para más datos, te dejo un beso.

Pina dijo...

Fita, te juro que escuché a Waldo Leyva leer ese poema en La Habana en enero o febrero del 2000, o sea escrito antes, pero ya publicado en el libro que leía justo ahí, en el marco de la FIL de ese año.
Lo recuerdo porque me gustó y también me acuerdo que su lectura fue debajo de un árbol muy frondoso debajo del cual escuchábamos quienes presenciamos ese momento.
Dulce jueves, mi día favorito en la semana. Abrazos.

jose fá dijo...

Iba, según yo, a estar muuuy pendiente del 21 de agosto de 2010 para decir algo, escribir un poemita a propósito del de este post, se me antojaba tanto... Pero, de pronto, hace unas tres semanas, en el taller literario (porque vimos el poema de Vallejo, el de Leyva y otro que ahora no recuerdo)me cayó encima la certidumbre de que ya no lo había hecho.. me pudo mucho, casi lloro.
A Waldo Leyva lo escuché en youtube diciendo este poema... qué lindo recuerdo tienes tú, mucho más ¿humano, de carne y hueso?
un abrazo y muchos (¿quién leerá aun los blogs?)