viernes, 10 de noviembre de 2006

Desde que te fuiste

Me sobra la sombra
me estorba
me estira
me arrastra
me cansa

Creció como barco de vela
en sólo unos minutos

Se mueve jalando su baba
me hace cosquillas en la nuca
me llena de sudores
me acongoja el alma
y me seduce

Me sobra la sombra
me enfanga
me empuja por los callejones
mete su ligero pie
y hace que me caiga en charcos

Me estorba la sombra
me espía
me rompe

Me mata
y sin remordimientro
termina derramando lágrimas
sobre mi tumba

1 comentario:

Máximo Ballester dijo...

Hola: lei tu articulo en Andante 26. Me gusto mucho. Que bueno que puedas escribir ahi. Felicitaciones. Me alegro mucho. Gracias por pasarme la direccion.



Repecto de este poema jugueton, que sombra mas activa, independiente. Ya ves al final como a la sombra no le sobraba tu cuerpo. Y ahora que llore, se lo merece.
Me gusto.



Un beso?

Que sean dos.