lunes, 20 de abril de 2009

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Parece que lo único que puedo escribir en este, estos días es:

“tomo la taza de café con ambas manos, como si fuera una pelota caliente par poder quitar el frío de los dedos, es agradable, así, acercar la taza al rostro y aspirar el vaho caliente de la bebida.”

Porque mientras eso hago pienso que puedo escribir que caliento las manos así. Pero pienso también:

¿A quién podrá interesar esto?
Hago un huequito, empujando entre la nube que traigo últimamente adentro mío para poder encontrar un atisbo de respuesta.

A nadie, me respondo. O tal vez sí, yo me paso los días leyendo textos que no creería que podrían interesar a nadie.

Uno, a fin de cuentas, no escribe por eso. ¿O sí escribe por eso? ¿O por cuál eso escribe uno?

Mis dedos se calientan. Escribo esto.
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

Fita, me siento mal de haber escrito algo tan frívolo aunque sobre café.
Pero estoy contigo en esa taza.
Y bebo un poco contigo y así el sabor no es tan amargo.

Te abrazo.

Un café, dos, tres... todos los litros necesarios.

Máximo Ballester dijo...

Parafraseando a Gelman te digo que esos nadie son muchos (Sobre la poesía, Interrupciones).

Y además te digo que se ve el humito del café y lo calentito que puede ser.

Que se vaya pronto esa nube. O que llueva de una vez sus causas. Y que salga un sol sonoro y cananeo.

Escribo que te dejo un beso. Y te lo dejo.

Anónimo dijo...

Máximo... por algo llevas ese nombre

un saludo anónimo, pero grato
y otro porsu a ti, Fita.

jose fá dijo...

Pi, parece que hace cá/en este mundo de huél/y de polití/¿te paso un poquí?

San tiene virué

y yo de dormir muchas gá

(lo que el ocio provó)

jose fá dijo...

Máximo.
Escribo que este día
con mucho sol escribo
que un beso que alguien querido escribe que deja
llega y lo escribo

Anónimo dijo...

que mál ahonda lo de San

y eso de enviar/ más cá/
... no mán/



una brá
y que se alív/ (diptongo final)