miércoles, 6 de septiembre de 2006

Para Pina, un fragmento que le gustará de un cuento de Hans Christian Andersen:

A la mañana siguiente le preguntaron como había dormido. "¡Oh! terriblemente mal¡" respondió la princesa. "¡Casi no he podido pegar ojo en toda la noche¡. ¡Dios sabrá lo que había en la cama¡!he dormido encima de algo tan duro que tengo el cuerpo lleno de magulladuras y moretones¡!Ha sido algo espantoso!.
Así pudieron comprobar todos que era una princesa de verdad, ya que tan solo una auténtica princesa puede notar la presencia de un guisante a través de veinte colchones y veinte edredones. ¡Solo una auténtica princesa puede ser tan delicada y sensible!.
De modo que el príncipe se casó con ella, seguro de haber conseguido lo que buscaba. En cuanto al guisante, lo guardaron en la cámara del tesoro, donde debe seguir todavía, si nadie se lo ha llevado. ¡Y esta sí es una historia auténtica y verdadera


Y colorín, colorado...

1 comentario:

La Princesa con mayúsculas dijo...

¡qué lindo!
nunca me había reglaado ese cuento favorito

Molto grazie, desde un lugar llamado cama, donde cenamos hotdogs el Príncipe que casó con esa verdadera princesa... y yo.

Saludos.