lunes, 2 de julio de 2007

Conocí a alguien una vez
que una vez dijo:
el olvido es piedra
y siempre corre en el arroyo.

Conocì a alguien una vez.

Su voz era un arroyo
lleno de piedras.

4 comentarios:

Juan José León Gámez dijo...

Querida Pina:

He encontrado tu blog y, entre telefonazos y trabajo, he pasado algunas horas leyendo tu obra. Me da un enorme gusto saber que es aún mejor que como la recordaba. La última vez que supe de ti (más bien de tus poemas) fue hace unos años cuando en un programa de radio de la ciudad de México leyeron tus poemas y me parecieron hermosos y dulces, tal y como los veo hoy.

Te mando un gran abrazo desde la ciudad de México.

Bernyciento dijo...

No dejemos que nuestras almas corran en ningún arroyo... de ahí, el olvido o la nada, son maneras de existencia inadecuada...

Un beso y un abrazo tronaditos...

La espero en el Rincón... ;-***...

Mari dijo...

Este poema con poquitas palabras y tantísimas cosas adentro me hace pensar en la pena que me dan algunas personas que lanzan sapos...

(mi mamá me contaba ese cuento cuando era chica,me lo recordaste! Y me contaba otro, parecido, igualmente bello)

Máximo Ballester dijo...

Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad,
una calle que nadie conoce ni transita.
Sólo yo voy por ella con mi dolor desnudo
solo con el recuerdo de una mujer querida.
Está en un puerto. ¿Un puerto? Yo he conocido un puerto.
Decir: Yo he conocido, es decir: Algo ha muerto.


(La calle del agujero en la media, Fragmento)

Raúl Gonzalez Tuñon


Tu voz escrita es agua diáfana que corre suave y luminosa.


Un beso, no de piedra.