martes, 17 de julio de 2007

Hay algunas cosas que no creo que sepas.

¿Sabes cuáles son las criaturas más largas del reino animal?

(alguna ha llegado a medir 40 metros)

no sabes que me caí de una cama a los diez años,
que no puedo oler
no sabes que lloré en una rueda de la fortuna a los 15
no sabes que me gusta chupar la miel de las madreselvas
que amo los truenos y oír las chicharras en la noche
que conocí a Evodio ojos de serpiente
que bailé con Mirna en una triste tarde de octubre
no me gustan las rosas ni los claveles
que mis rodillas tienen muchas cicatrices porque de niña me caía y me caía
no puedo concebir que los muertos estén muertos y espero aún ver a quien ya es polvo o ya es ceniza, o huesos o quién sabe qué
que guardo collares que mi abuela Isabel me regaló hace más de treinta años y nunca he usado, ni usaré
que tengo un lunar en la palma de mi mano izquierda
que no me gustan las peras
que tengo un lunar en la palma de mi mano derecha

Son los sifonóforos y todo lo demás que te conté tampoco importa

4 comentarios:

Mari dijo...

A mí también tus textos me dejan sifonófona muchas veces...

Te dejo besos, es lo único que se me ocurre dejar como comentario (pero no está nada mal, ahora que lo pienso...)

mi despertar dijo...

Me dejaste sin palabras

Buch dijo...

Y de todo esto lo que mas me llama la atención es lo de los collares, sobre todo esa seguridad de que nunca los usarás...
Besos también, voy a ver a Mari.

Máximo Ballester dijo...

Muy divertido. Me encanta esa rebeldía de nena que se respira en tus palabras.

Lo que no sé es por qué no podés oler.